A través de una publicación en Facebook, la doctora Libertad Méndez Núñez dio a conocer su experiencia de trabajo en el Centro de Referencia de Salud (CRS) de Maipú, una obra que fue anunciada por el ex presidente Sebastián Piñera como un hospital, pero que finalmente era un CRS que no contaba con permisos ni recursos necesarios.

En su post, Méndez recuerda que trabajó muchos años esperando el hospital y fue parte de las reuniones en las que expusieron los requisitos mínimos de atención.

“El nuevo hospital tenía falencias evidentes: número escaso de box de atención, la distancia excesiva en que construyeron el recuperador (donde se atienden los pacientes más graves) sin un médico fijo ahí tocaba correr y la escasa disponibilidad de insumos. Nadie escuchó y se abrió el hospital, el servicio de hospitalizados primero y luego la urgencia”, detalló la especialista.

La médica señaló que el ex ministro Mañalich y Piñera inauguraron la obra a toda velocidad, desestimando todas las solicitudes para la urgencia. “Hasta que me tocó el primer turno a tan sólo unos días de la inauguración con las fotos, el de la sonrisa tiesa y los periodistas. Corrí a los timbres de paro. Aprox 1 a 2 min de distancia que podían significar vida o muerte. Pedimos más médicos. Se negaron”, manifestó.

A la hora de desplegar su trabajo en urgencias, faltaban insumos básicos, fármacos -como drogas vasoactivas para mantener un corazón latiendo- y un sinfín de precariedades.

Según la doctora Méndez, todos estaban sin recursos mínimos para una urgencia: “Piñera y Mañalich una vez más llenando de promesas falsas, pero esta vez estaba en nuestras manos la ejecución del trabajo sucio. Dando la cara y recibiendo insultos por una urgencia inaugurada prematuramente, a pesar de nuestras solicitudes de dar certezas de condiciones mínimas”.

“Nos organizamos con todos los estamentos en el hospital, todos sufríamos la escasez para la atención, no sólo médicos en la urgencia. Y paramos el hospital completo (la gente no sabía que les hacíamos un favor con eso). Muchos se enojaron. Muchos apoyaron. Nos organizamos como capítulo del colegio médico. Pedimos ayuda. Volvimos después de negociar con las autoridades la garantía de los recursos básicos”, detalló.

Sin embargo, el hecho generó consecuencias: comenzaron a despedir a personal médico y la propia Méndez fue despedida tras informar de su embarazo.

“Pasamos muchas situaciones difíciles como toda urgencia pública. Pero no volví a sentir que alguien se moría frente a mi, sin poder hacer nada porque a otros les importan más las fotos y los titulares”, cerró.