El panorama está complicado para el mandatario peruano, Pedro Pablo Kuczynski, y esta semana es crucial para definir su continuidad al mando de la presidencia del país.

El jueves, PPK deberá dirigirse hasta el Congreso para explicar su implicancia en el escándalo de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht y enfrentar la votación de los parlamentarios frente a una moción de vacancia que busca removerlo de su cargo y que, según medios locales, cuenta con los votos para lograrlo.

Y ante ese escenario su ministro del Interior, Carlos Basombrío, presentó su renuncia este domingo, en medio de las acusaciones, y convirtiéndose en la primera dimisión desde que se conoció el vínculo. “Él está muy preocupado. Me ha mandado una carta (de renuncia) que no he aceptado y espero poder convencerlo de que se quede”, reconoció Kuczynski el pasado domingo en una entrevista con la televisión local.

A lo anterior, además se suma que el 57% de los peruanos cree que abandonar su cargo por el mismo motivo, según una encuesta de Ipsos Perú para El Comercio. En contraste, un 41% de los encuestados cree que PPK debe mantenerse en el cargo mientras dura la investigación. Los resultados aparecen justo en el momento en que el mandatario tiene el peor nivel de aprobación de su gestión, con un 18% de respaldo, y con una baja de nueve puntos con respecto a noviembre, cuando obtuvo un 27% según el mismo sondeo. Además, la desaprobación en diciembre llegó a un 75%.

La iniciativa de destituir al mandatario fue impulsada, entre otros, por Fuerza Popular –la coalición de derecha que tiene entre sus filas a la ex candidata presidencial Keiko Fujimori– y fue presentada luego de que la empresa brasileña Odebrecht revelara que pagó US$ 4,8 millones a dos consultoras vinculadas con el presidente (First Capital y Westfield Capital) por asesorías entre 204 y 2007, cuando este era ministro en el gobierno de Alejandro Toledo.

De este modo, en el Congreso la moción de destitución se votará bajo de figura de “incapacidad moral permanente”, que está contemplada en la Constitución y permite inhabilitar al jefe de Estado por hechos extraordinarios que no necesariamente incurren en delitos, como sucedió en el año 2000, cuando Alberto Fujimori renunció por fax desde Japón.

Se necesitan 87 votos de un total de 130 congresistas para lograr la destitución y, hasta el momento, la oposición los tendría asegurados: el partido Fuerza Popular (71), Frente Amplio (10) APRA (5) y Alianza para el Progreso (9) ya han manifestado que respaldarán la iniciativa. En caso de ser aprobada, PPK deberá dejar su cargo y quien asumirá será el vicepresidente Martín Vizcarra.

La constructora brasileña Odebrecht ha reconocido que pagó 29 millones de dólares en sobornos a funcionarios públicos para ganar la licitación de obras en Perú entre 2004 y 2015, período que abarcó los gobiernos de Alejandro Toledo (2001-2006) –en que Kuczynski fue ministro–; Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016). Actualmente Humala se encuentra bajó prisión preventiva, mientras que contra Toledo pesa una orden de extradición desde Estados Unidos.