Como si no hubiera sido suficiente con la ovación que recibió en el Festival de Viña del Mar en febrero pasado, y la gira del Amárrame Tour que ofreció en junio por distintas ciudades del país y que agotó las entradas de todas sus presentaciones, el público chileno todavía quiere más de Mon Laferte.

La chilena radicada en México volvió por estos días al país para ofrecer una nueva gira por el país y que esta vez además incluyó, en un nuevo paso de crecimiento en su carrera, una presentación repleta en el Movistar Arena el lunes pasado, donde hizo un recorrido por sus populares temas, como “Tu falta de querer”, “Tormento” y los que integran su reconocido disco más reciente, “La Trenza”.

La prensa se llenó de elogios para Monserrat Bustamante, quien compartió el escenario con Manuel García y el Rulo –bajista de Los Tetas que presenta su proyecto solista por estos días–,y calificaron el encuentro como uno de los más exitosos en su carrera. Y en él, uno de los pasajes más emotivos fue el momento en que, justo antes de tocar el tema que titula su última producción, Mon Laferte se refirió a lo difícil que es dedicarse a la música para los jóvenes como ella, que estudian en colegios públicos y lo importante que fue su abuela como apoyo, y para quien está dedicada la canción, consigna una publicación de POTQ.

“Cuando uno va a una escuela con número, estudiar música es algo imposible, porque la educación es muy cara. Y no me quedó otra que ir a un programa de televisión. La cosa es que mi abuela sabía que yo quería dedicarme a esto, que quería ser artista. Y sabía que era difícil, entonces ella día tras día me aconsejaba, me enseñaba el amor y el respeto hacia la música. Me enseñaba con su guitarra, con su voz, con su ejemplo, con su amor hacia las canciones”, relató.

De este modo, la joven agregó que “creo que esta canción más que de mi abuela, de mí o de mi historia —no quiero ser tan autorreferente— habla de que todos tenemos una madre, una abuela, una hermana, tía, amigo o padre, alguien que cree en nosotros, cuando parece que todo es imposible. Siempre hay alguien, que está ahí, que cree en nosotros y que nos empuja con su amor y dedicación para que podamos cumplir nuestros sueños. Seguramente mi abuela estaría muy feliz, si estuviera viva, de ver este concierto hoy, si estuviera esta noche aquí”.