A tres días de la sorpresiva y apabullante victoria del candidato de Chile Vamos en las urnas, los rumores sobre quiénes serán los futuros integrantes de su equipo de gobierno no se hacen esperar. Comienza la especulación en cuanto al nuevo gabinete y las figuras que estarán a cargo de cada cartera ministerial. Sin embargo, y pese a la expectación generada en torno al tema, no está claro todavía quién asumirá a la cabeza del recientemente creado Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Durante el proceso de campaña, el presidente electo respondió a la pregunta “¿Qué tiene pensado para incluir la cultura en su próximo gobierno?” en el espacio “Candidato, llegó tu hora”, emitido por TVN, de esta manera: “La cultura no es sólo un recuerdo de nuestra historia, o una guía del presente. Es una luz hacia el futuro”, enfatizando en la intención de romper con la segregación en su acceso a través de la educación, aunque ofreciendo pocos detalles sobre el cómo.

La incertidumbre no sólo se cierne en la institucionalidad de las políticas culturales en Chile en este nuevo período presidencial, sino también en lo que refiere a los contenidos del programa de Sebastián Piñera en el área. De las 194 páginas que componen la hoja de ruta de los tiempos mejores, sólo tres de ellas están destinadas a esta materia. Bajo el subtítulo de “Cultura para todos”, nuevamente aparece la cuestión del acceso como un eje central de sus propuestas: “queremos un país en donde el acceso a la cultura no sea un privilegio para algunos pocos, sino una posibilidad para todos”. Para profundizar en este aspecto, El Desconcierto intentó comunicarse con el equipo de prensa de Piñera, pero no obtuvo respuesta.

Las promesas

El programa de la alternativa ganadora tiene cinco ejes que articulan los objetivos a cumplir en estos cuatro años: Descentralización y tecnología para el desarrollo cultural; Arte, creatividad y educación; Las artes y los artistas chilenos; Patrimonio de Chile; Nueva institucionalidad cultural. Sobre el primer punto, destaca la implementación del denominado Vale Cultura, el que consiste en un “pase cultural para cada joven que cumpla 18 años que permita financiar el 50% del costo de cada bien o servicio cultural que se adquiera con el vale”, aunque no especifica a qué se refiere con bien o servicio cultural. Propone la creación de un Liceo Artístico de Excelencia en las distintas regiones del país, y el reconocimiento de “todas las escuelas artísticas que cumplan requisitos de calidad, estableciendo una subvención especial”, sin determinar si esta subvención se trata del conocido sistema de voucher o bien una derivación del copago, tema que volvió a estar en la palestra esta semana producto de los dichos de Felipe Kast.

El 10 de octubre de este año se promulgó el proyecto de ley que oficializa la nueva orgánica del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, otorgándole consistencia a un organismo que, hasta entonces, funcionaba de manera atomizada. Dentro de las propuestas de Sebastián Piñera se aborda la nueva institucionalidad cultural, prometiendo superar “las duplicidades y dispersiones que la estructura aprobada pueda generar, considerando un nuevo Consejo de Artes Visuales, e implementando el Consejo Asesor de Pueblos Indígenas y una Unidad de Pueblos Migrantes en el ministerio”. También propone crear una unidad ministerial de Derechos de Autor en esta nueva orgánica, junto con simplificar el sistema de postulación a los fondos de cultura, estableciendo “un sistema único de postulaciones, combinando una ventanilla abierta todo el año y convocatorias anuales”.

Los hechos

No obstante, algunas de estas ofertas ya habían sido parte del programa del primer gobierno de Sebastián Piñera y no fueron ejecutadas en los cuatro años en que gobernó. De acuerdo a la información entregada por el Observatorio de Políticas Culturales, ya en el 2010 se comprometía la construcción de una “ carretera digital de la cultura, que no sólo llegue a todos los hogares y escuelas de Chile, sino también nos conecte e integre con los mejores centros culturales del mundo”. Sin embargo, no existe información de programas o iniciativas que se puedan asociar a este compromiso. En el actual programa, se esboza la idea de “conectar por fibra óptica una red nacional de espacios culturales”, sin ofrecer mayores detalles.

La misma fuente indica que existió, en el papel, la intención de crear un “Centro de Fomento de la Cultura Indígena, entidad que generará documentos escritos y audiovisuales en lenguas indígenas, se preocupará del acceso bilingüe a las tecnologías de información y planificará la destinación de becas y premios al mérito académico para este grupo de chilenos”, pero no se cumplió este compromiso. En las medidas propuestas, la relación entre cultura y pueblos originarios sólo es abordada en la idea de la creación de un Consejo Asesor de Pueblos Indígenas, pero éste ya es parte del actual ministerio, según información oficial.

Composición actual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio

Una de las pocas certezas es que los participantes activos del escenario cultural no están conformes con la agenda propuesta por Sebastián Piñera. Cabe recordar el incidente que ocurrió en el Museo de Arte Contemporáneo durante la campaña, donde sus funcionarios impidieron el rodaje de un video en su frontis, trenzándose a gritos con el ex jefe del Consejo de la Cultura, Luciano Cruz-Coke. El artista visual Sebastián Calfuqueo, reciente ganador del Premio Municipal de Artes Visuales “Talento Joven”, otorgado por la municipalidad de Santiago, indica que valora “las propuestas sobre el vínculo entre cultura y educación, particularmente en cuanto a la promesa de una mejor formación artística en la etapa pre-escolar y escolar. Sin embargo, no las tomo tan en serio, pues se vio en su gobierno anterior que él tampoco toma a la cultura como algo serio. No define lo que se entiende por pueblos indígenas, ni mucho menos sabemos qué es lo que entiende él por cultura”.