Con el 98% del voto escrutado, el bloque independentista revalidaría su mayoría absoluta en el parlamento catalán, con 70 escaños, perdiendo dos respecto a la anterior legislatura y con la posibilidad de retornar al poder en el gobierno. El partido del presidente cesado Carles Puigdemont queda con 34, la candidatura de Esquerra Republicana con Oriol Junqueras en la cárcel se instala en la tercera posición con una proyección de 32 escaños. Los anticapitalistas de la CUP quedarían con 3 escaños, perdiendo 6.

Por otra parte, Ciudadanos se convirtió en el partido más votado y con más escaños, 37 sillas. El PSC quedaría con 17 escaños y el Partido Popular caería en picado quedándose solo con 4 escaños.

Los llamados equidistantes de Cataluña en Comú-Podemos quedaron con 8 sillas, perdiendo tres.

Ciudadanos capitalizó su voto en Barcelona, y otras dos capitales de provincia -Lleida y Tarragona-, mientras que en la otra provincia, Girona, la del presidente cesado, ganó la lista independentista de Junts per Cataluña. Otra tendencia es que el voto de Ciudadanos se concentra en las zonas más urbanas mientras que en provincias y zonas rurales prima el voto independentista.

Las elecciones han llegado a más del 80% de participación, lo que las convierte en las más concurridas de la historia.