Durante este viernes, el pleno de la Corte Suprema eligió al sucesor de Hugo Dolmestch en la presidencia: Haroldo Brito, de 69 años y perfil progresista, ex titular de la Cuarta Sala del Máximo Tribunal -laboral- fue el elegido.

Brito cuenta con un largo historial de posturas progresistas y gremialistas al interior del mundo judicial, con antecedentes “pro trabajador”. Pese a la tradición, no es el ministro más antiguo de la Corte Suprema y se convirtió de todas formas en el trigésimo séptimo presidente de su historia, con 14 votos de un total de 21.

Haroldo Brito fue confirmado por unanimidad del Senado en 2008 para llegara la Suprema. Sus antecedentes lo ubican partiendo en el Poder Judicial como juez de Letras de Los Andes, pasando más tarde a cumplir como relator en la Corte de Apelaciones de Santiago y al Quinto Juzgado del Crimen de Valparaíso.

“Debo tener cerca de 47 años trabajando en el Poder Judicial, y ha sido esa la motivación para poder persistir en algunos criterios que me han parecido atractivos. He agradecido al pleno, doy cuenta a ustedes de esta intención de trabajar en un proceso que no es nuevo en esta Corte (…) de modernización“, destacó en su primer discurso público.

El nuevo presidente de la Corte Suprema ha generado admiración por destacarse como uno de los pocos jueces que intervino a favor de los presos políticos durante el régimen militar, acogiendo recursos de amparo cuando era juez en Valparaíso y logrando liberar a un grupo de universitarios que habían sido detenidos por agentes represivos.

Además, Brito sería partidario de avanzar en el debate de una nueva Constitución, aunque al asumir como presidente de los jueces se espera que asuma una postura más institucional sobre la materia. Su investidura se concretará entre enero y febrero del próximo año, momento en que la Corte comenzará a experimentar una renovación de significativa, ya que 8 de sus 21 integrantes cumplen la edad tope de 75 años.