Durante el pasado jueves, el Congreso peruano rechazó la destitución del presidente Pedro Pablo Kuczynski, a quien acusaban de “incapacidad moral” dada su presunta vinculación con el caso Odebrecht.

La moción de vacancia presidencial contó c0n el apoyo de 79 parlamentarios de los 87 necesarios, frente a 19 que votaron en contra y 21 abstenciones, en un proceso que se extendió por más de 14 horas de debate.

Una vez concluido el proceso, el mandatario se expresó llamando a la reconciliación entre peruanos: “Mañana empieza un nuevo capítulo en nuestra historia: reconciliación y reconstrucción de nuestro país. Una sola fuerza, un solo Perú”, sentenció.

Tras conocer la decisión del Congreso, Kuczynski salió al balcón de su casa a saludar a sus seguidores, que llegaron a felicitarlo tras superar la intención de sus rivales políticos de ser destituido. A su favor, el presidente solo cuenta con 18 escaños oficialistas.

El Jefe de Estado peruano fue cuestionado por sus vínculos con una de las tramas de corrupción más grandes de los últimos años en Latinoamérica. Los datos sentenciaron que la constructora brasileña abonó casi cinco millones de dólares a las empresas donde trabajó PPK entre 2004 y 2013.

A pesar de las acusaciones, el Mandatario negó su relación con la empresa y tildó el proceso como una misión inconstitucional que busca perjudicarlo. De esta manera, logró convencer a los integrantes del Congreso y evitó ser destituido.