Sorpresa hubo entre los funcionarios del Juzgado de Letras y Garantía de Cabrero, cuando el pequeño Fernando llegó –en la mañana del jueves 21 de diciembre- con una carta hecha con lápiz mina y dibujos navideños para el magistrado Eduardo Fritz.

El juez al abrir la misiva se encontró con una inédita petición del niño de 9 años, residente en la localidad de Monte Águila, quien pedía al tribunal -como único regalo de Navidad- la posibilidad de pasar tres días acampando con su padre –del mismo nombre- en la localidad de Campanario, comuna de Yungay, durante el mes de enero de 2018, según consigna la página del Poder Judicial.

El magistrado Fritz revisó los antecedentes del hombre quien cumple, desde septiembre de este año, dos condenas 540 y 61 días –respectivamente- por conducción en estado de ebriedad, mediante la pena sustitutiva de reclusión domiciliaria nocturna, la que se controla con tobillera electrónica.

El juez asumió – en el marco de los derechos del Niño- que su presentación debía tomarse con seriedad por ser un sujeto de derecho, por lo que analizó jurídicamente la situación y decidió acoger la solicitud.

“Como buen abogado, el pequeño fundamentaba su petición en que no había pedido regalos en estas fiestas y que había pasado a quinto básico con un promedio 6.3. Nos pareció que tenía antecedentes suficientes y que era un gesto muy noble de su parte”, explicó Fritz.

La baja gravedad del delito y el cumplimiento ejemplar del condenado, fueron los factores para solventar la resolución desde un punto de vista estrictamente legal.

“Consideramos que el delito es manejo en estado de ebriedad sin lesiones, ni daños, pesquisado en control policial; también que Fernando (padre) se presentó siempre a todos los actos del procedimiento, sin que hayamos tenido que despachar una orden de aprehensión y que nunca ha tenido incumplimientos en esta pena sustitutiva”, puntualizó, agregando que “los jueces siempre debemos aplicar el criterio. Hay que darle espíritu a la ley. Qué mejor manera de hacer esto que en estos casos excepcionales, aunque hay que aclarar que no se le eliminan tres días de condena, solo se le postergan para el final”.

El niño fue citado a una audiencia ayer viernes donde le comunicaron que su petición había sido aceptada. “Yo sentía pena por mi papá porque no podía hacer nada; no podía salir y se me ocurrió esta idea. Le insistí a mi mami para que me apoyara y viniéramos a dejar la carta. Le agradezco al juez porque ahora podremos salir a acampar a Campanario, cerca de un río”, señaló Fernando y agregó que “voy a dar una sorpresa a mi papá, le entregaré la carta y le diré que no cometa nuevos errores”.