Su nombre real era Mercedes Grabowski. Nació en el poblado de Anitgonish, en Canadá, el 23 de agosto de 1994. Murió en el condado de Ventura, en California, el 5 de diciembre de 2017.

August Ames era una de las actrices más reconocidas en el mundo de la industria pornográfica, pero fue hace un par de semanas que la joven de 23 años hizo noticia a causa de un polémico tweet donde decía que no quería protagonizar una escena de sexo con un actor que había participado de una película porno gay.

Tras el mensaje, la red social se llenó de críticas a la actriz, la cual fue acusada de homofóbica por muchos usuarios. Incluso uno de ellos le sugirió que se tome una pastilla de cianuro. En tanto, ella se dedicaba a explicar que sólo quería estar segura y no contraer ningún tipo de virus de parte del actor. “Lo siento, era sólo mi opinión. Mi cuerpo, mis reglas. Honestamente, pido perdón si ofendí a alguien”, dijo.

Sin embargo, el bullying no se detuvo y volvió a responder: “¿Cómo voy a ser homofóbica si yo misma me siento atraída por las mujeres? No querer tener sexo con hombres gay no es homofobia; ellos tampoco quieren tener sexo conmigo”.

Al día siguiente, y tras seguir aguantando todo un día de ataques, volvió a defenderse: “elegir con quién quieres trabajar, no hacer nada que te haga sentir incómoda, compartir tus pensamientos. Mmm, bueno, yo hice esas tres cosas y Twitter me hizo mierda”.

Cinco horas después, en la noche de aquel día, y tras darse cuenta que las críticas tildándola de homofóbica no disminuían, publicó un escueto mensaje que, en buen chileno, sería algo así como “váyanse a la chucha”.

Tras ello, fue encontrada muerta a las 3:45 de la madrugada del 5 diciembre en un parque público, a 20 minutos de su domicilio en Camarillo, California. La causa fue asfixia por ahorcamiento.

Violación y depresión

En el auto que Grabowski manejó para llegar al lugar en que fue encontrado su cuerpo no había drogas ni alcohol, pero sí una carta hallada por personal de la oficina del Forense Médico del condado de Ventura.

El impacto de su muerte remeció al mundo del cine para adultos y sentó un gran debate sobre la trascendencia de las redes sociales, donde muchos culparon tanto a la frialdad de la industria como a la cacería de brujas que se desató en su contra en Twitter.

Sin embargo, un hecho que no había sido considerado hasta un par de días de su deceso fueron las otras causas que precipitaron su decisión. El sitio Hollywood Life publicó que una de las amigas más cercanas a August, la también actriz Annika Albright, reveló que ella venía batallando hace varios años contra la depresión, la bipolaridad y la personalidad múltiple.

También cobró relevancia una entrevista que la joven concedió en el podcast de la fotógrafa porno Holly Randall pocos días antes de su muerte. En el espacio, habló abiertamente de su problema con la depresión, develando los fantasmas que la han perseguido desde su niñez.

“Tengo una relación horrible con mi padre. Intenté olvidarlo todo e intentar hablar con él sobre cómo me siento con mi infancia y todo eso, porque sufrí abusos sexuales. No por mi padre, sino por el padre de mi padre. Sufrí el abuso de mi abuelo, y cuando finalmente me animé a contárselo a mi padre, no me creyó. El problema nunca se resolvió. Crecí siendo una mentirosa para él, y para mi familia. Hay algunos días en los que estoy bien, pero si no estoy haciendo nada tengo unos flashes horribles de mi niñez, y me deprimo mucho, y no puedo salir de la cama, y tengo que cancelar las grabaciones”, contó la actriz.

En la misma entrevista, August habla de su adicción. Cuando tenía 15 años, el padre de un niño al que ella estaba cuidando le dió cocaína y la obligó a desvestirse. En la mencionada carta que fue encontrada en su auto la noche de su muerte, Mercedes Grabowski se despide y le pide disculpas a su familia y a su esposo por su suicidio, pero no habla del bullying que recibió los días anteriores ni tampoco de los episodios de violación que vivió de parte de su abuelo.