Inmediatamente fue catalogado como histórico. La cuarta sala de la Corte Suprema condenó a Graciela Ortúzar, alcaldesa de Lampa, por discriminar a Alejandra González, ex concejal trans de la comuna, al burlarse y bromear en varias ocasiones por su identidad de género. 

Ortúzar, en pleno concejo municipal, decía: “¿concejal o concejala”. También la llamaba constantemente por su nombre legal y no por su nombre social.

El fallo, inedito contra una autoridad en Chile, implica el pago de una multa y la obligación de referirse a González por su nombre social. Alejandra, la ex concejala, conversó con Radio Universidad de Chile y aseguró que tuvo “que pasar mil cosas, agresiones, insultos, amenazas de muerte y todo esto me ha llevado a tener daños morales y psicológicos. Entonces ver el resultado me da mucha tranquilidad y con mucha humildad lo recibo. Por primera vez se sanciona en Chile a una autoridad y esto te lleva a que se abran otras brechas para respetar y luchas por los derechos humanos”.

A las burlas y bromas de la alcaldesa, Alejandra contó que se sumaron también miembro del equipo de la municipalidad que la insultaban. “El fallo abre una ventanita muy pequeña, pero la abre a una discusión que permite que todas las organizaciones de la diversidad LGBTI puedan tener un precedente para que puedan luchar por sus derechos, siendo visibilizados y no excluidos o vulnerados. Con esto obligan a que se cumpla mi derecho de ser llamada Alejandra, sin estar operada”, afirmó.

González también se refirió al retraso en la tramitación de la Ley de Identidad de Género, que pese a los anuncios, no entró dentro de las prioridades legislativas del gobierno para el fin de su mandato. La tramitación “ha sido muy lenta porque las autoridades y quienes toman las decisiones no tienen noción de lo que significa ser transexual o pertenecer a la familia LGBTI de la diversidad sexual. Ahí es donde entran todos los prejuicios: ‘que son enfermos mentales, que se tienen que mejorar’”, opinó.