Ocurrió durante una movilización estudiantil no autorizada en mayo de 2016: María Paz Cajas, de 34 años, se acercó a evitar la detención de unos estudiantes secundarios cuando recibió una patada en la vagina de parte de la carabinera Thiare Vergara Torres, de Fuerzas Especiales, según denunció.

María Paz se encontraba embarazada y, tras la agresión de la uniformada, las lesiones le provocaron sangrado y el posterior aborto del bebé que esperaba. Pese a que la funcionaria sigue realizando sus funciones normalmente a la espera de la resolución de la justicia, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago la citó a la formalización de cargos para el próximo 5 de febrero.

En la institución aseguraron a BioBioChile que no se referirán al caso, mientras Cajas aseguró que -al momento de negarse a ser esposada y estando en el suelo- recibió una patada en la vagina de parte de Tiare Vergara, que le ocasionó un aborto que más tarde se constató en el Hospital San Juan de Dios.

“Ahí se abalanzaron sobre mí y una paca me pegó una patada en la vagina. Le grité eso ‘me pegaste en la vagina’, porque lo sentí muy fuerte. Los chicos alcanzaron a escuchar. Nos llevaron al SAPU de Renca a constatar lesiones. Yo sentí un malestar. Lo tomé como parte de los nervios, nos bajaron esposados y sentí un líquido bajando por las piernas. Le expliqué que necesitaba ir al baño y me di cuenta de que estaba sangrando”, relató en su momento María Paz.

El caso generó gran conmoción nacional y provocó una serie de querellas en contra de la funcionaria policial. Además, Vergará será formalizada por la justicia ordinaria, un hecho que fue destacado por la abogada querellante Fernanda Molina. 

“Lo que corresponde es que delitos cometidos por funcionarios en contra de particulares sean conocidos por la justicia ordinaria y no por la justicia militar, en donde de alguna manera, ellos sean juez y parte”, argumentó.