Seguro para el Acompañamiento de niños y niñas. Eso es lo que significa “Sanna”, la ley que acaba de promulgar la presidenta Michelle Bachelet y que permitirá a los padres y madres trabajadores destinar atención, acompañamiento y cuidado a sus hijos cuando sufran enfermedades graves.

“No queremos que las familias de nuestro país vivan esta realidad de ansiedad, vulnerabilidad y desprotección. Por eso estamos acá hoy, donde como Estado nos corresponde estar, entregando protección a esas familias”, afirmó Bachelet en la ceremonia que encabezó esta mañana en el Patio de Las Camelias en el Palacio de La Moneda.

“Ningún chileno quedará desamparado frente a una situación tan dramática como la enfermedad grave e imprevista de un hijo”, agregó la mandataria.

La ley crea un seguro obligatorio de carácter solidario y contributivo, que será financiado con una cotización a cargo de los empleadores. Los beneficiarios serán trabajadores dependientes, tanto del sector público como del privado.

Los padres y madres podrán acompañar a sus hijos de entre 1 y 18 años que se encuentren en una condición grave de salud y de riesgo vital, gracias a una licencia médica de hasta 90 días dependiendo del caso.

El seguro cubre patologías catastróficas como el cáncer, trasplantes, estado terminal, accidentes graves con riesgo de muerte o secuelas funcionales severa y permanente.

La duración de la licencia será de acuerdo al procedimiento médico respectivo. En caso de cáncer y trasplante, puede llegar hasta 90 días. En caso de desahucio o estado terminal, es de hasta 60 días. Y en caso de accidente grave, con riesgo vital o secuela funcional severa y permanente, de hasta 45 días.

Se estima que el seguro cubriría a tres millones de trabajadores y a más de 4 mil niños y niñas.