Al parecer los abrazos de fin de año se adelantaron. Las Marianas, Los Teillier, Los Lagos, Los Zaldívar. Todos abrazados luego de un año complejo, con la esperanza que vendrán tiempos mejores.

Lo que olvidaron muchos, es que el abrazo anticipado trae mala suerte. Si bien es cierto, yo en lo absoluto creo en cábalas, en política dicha herramienta ha quedado demostrada que resulta bastante más que los puerta a puerta.

Freud señalaba que si quieres vivir, debes prepararte para morir. Creo que los abrazos anticipados hacen referencia a ello. Estos personajes históricos de la política popular chilena desean mantenerse de pie, como de lugar, pero entendiendo de cualquier manera que el minuto de desaparecer -políticamente hablando- se acerca.

Durante la segunda parte del año, Mariana nos develó sus claras intenciones de respirar de lado derecho por sobre el izquierdo. El partido comunista, pretendió caminar de la mano con un charquicán de emociones frenteamplistas. Lagos no lo ha hecho nada de mal, presentándose en la casa del presidente electo, buen amigo de la familia felicitando por el triunfo. Cualquiera fuera el modo, se justificaba, era necesario. Pero lo necesario, no siempre es lo correcto.

Abrazar antes de tiempo es como desnudarse sin susto, termina transformándose en un acto sin mucho festejo y más bien representa un sentido de desesperación evidente. Ese abrazo decanta sin duda en palos de ciego. El problema central, es que no hay peor ciego, que el que no quiere ver.

¿Realmente creerán que entre palmoteos podrán avanzar?.

Todos bien sabemos la respuesta.

El deseo, debe ser honesto. La honestidad, debe ser bien entendida. El bien entendimiento, existe siempre y cuando las acciones que pretendemos ejecutar poseen un fin. Un objetivo. Una claridad.

Por más abrazos que podamos dar, el deseo es falso, es deshonesto, es tan solo una búsqueda de salvación.

Sin claridad alguna en el fin de las acciones, difícilmente las Marianas lograrán algo más que evidenciar su postura política o los Teillier su nula coherencia consecuente en razón de su coalición.

La centroizquierda siempre se ha caracterizado por saber lo que quiere. Plantear objetivos claros. No buscar salvaciones, por el contrario, siempre ha buscado trabajar en construir en razón de sus bases y principios. La centroizquierda nunca ha dado abrazos anticipados. No los ha necesitado.

¿Qué habrá pasado ahora?; ¿Por qué tenemos temor de lo que nos depara el futuro?.

Porque el futuro es incierto amigos míos. Y la incertidumbre como todos bien sabemos; mata.

Chile se encuentra en la incertidumbre de no saber qué pasará. Cerramos el año con una centroizquierda totalmente dividida y apabullada por un nuevo hermano naciente de nombre Frente Amplio. En la otra vereda, una derecha formada en forma pero no en el fondo.Temerosa quizás más que todos, ya que el presidente electo saben que de autocontrol poco conoce y mucho menos de compartir. La incertidumbre reina y gobierna.

Es un escenario que se presta para abrazos anticipados. Pero no por ello, deberían caer en la trampa.

Deberían aprovechar el tiempo en reconocerse antes de abrazarse sin verse.

Pero como esto es política, la trampa es legal y el abrazo fraterno.

El cuidado está entonces, en contratar una buena bruja que nos ayude con el mal de ojo y en tomar caminos correctos no por su forma, sino más bien, por su fondo.

Feliz año.


Publicista - Máster en estrategia y creatividad de marca de la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona - Académico - Director de contenidos La vaca de ideas