Son $76 millones los que aportó el ex controlador de D&S (Lider, Ekono y ACuenta, vendido hace nueve años a Walmart), Nicolás Ibáñez Scott, a los candidatos de Chile Vamos para la primera vuelta presidencial. Para la segunda vuelta, en tanto, aportó otros $4,6 millones a Sebastián Piñera, transformándose en uno de los principales donantes de ese sector durante la campaña presidencial.

Por tanto, no es ninguna sorpresa que el empresario cercano a los Legionarios de Cristo y admirador de Augusto Pinochet celebrara los resultados de las elecciones que dieron como triunfador al candidato de Chile Vamos.

“Un gobierno anti empresa como habría sido el de (Alejandro) Guiller opacaba los instintos animales y genera un sentimiento depresivo, como un país latinoamericano de segunda. Piñera, su programa de gobierno, y un equipo serio y experimentado, apuntan en cambio a convertir a Chile en un país plenamente desarrollado y no una república mediocre de la órbita latinoamericana. El gobierno de Piñera despierta la adrenalina emprendedora”, dijo en entrevista con La Tercera.

“La realidad es que el país está alicaído, con una productividad baja, con un estado endeudado y compromisos crecientes lo que le da una mínima capacidad de maniobra, una enorme burocracia que entraba los proyectos de inversión, una legislación laboral retrógrada y un sistema tributario infernal. El gobierno entrante tiene una difícil tarea por delante”, agregó el empresario.

También se refirió a eventuales movilizaciones que podría haber en el próximo gobierno. “Sin duda que es esperable que hayan movilizaciones y marchas. Es la táctica habitual de movilización de bases del cual No+AFP es un ejemplo típico que el populismo dogmático utiliza”, dijo, y luego aseguró que los próximos cuatro años requerirían una “muñeca política para que la ciudadanía termine castigando las revueltas callejeras”.