Este jueves se cumplen 12 días de la detención de Ahed Tamimi, una activista palestina de 16 años que se encuentra en prisión preventiva en Israel luego de increpar y golpear a dos soldados israelíes que estaban en el jardín de su casa, en el pequeño pueblo de Nabi Saleh, al norte de Ramallah.

Tamimi pertenece a una conocida familia de activistas palestinos y desde pequeña ha protagonizado protestas en contra de la ocupación israelí en Cisjordania. Su nombre se hizo notorio cuando en 2010, teniendo tan solo 11 años, desafió a los soldados israelíes con el puño en alto, reclamando conocer el paradero de su hermano detenido. En este último episodio, se enfrentó a los uniformados para que se fueran del patio de su casa y, como consecuencia, unos días más tarde, el Ejército israelí allanó su casa y fue arrestada.

Junto con ella, los agentes también detuvieron a su madre, Nariman, y su prima, Nour, una estudiante de periodismo de 20 años. Según explicó el padre de la joven, la reacción de Ahed se produjo debido a que un soldado le había disparado a un familiar en el rostro con una bala de acero recubierta de goma que le causó heridas graves y lo dejó en estado de coma.

“Ahed es una chica fuerte y valiente, y estoy orgulloso de la firmeza de mi hija, pero cuando la vi sentada en el Tribunal Militar israelí me sentí impotente y asustado por ella (…). Me duele mucho ver a mi hermosa hija encarcelada en un tribunal militar que ve y trata a los palestinos como menos que humanos”, dijo su padre.

Las autoridades israelíes, por su parte, intentaron coaccionar la confesión de Ahed sin la participación de un abogado o de su padre. Además, fue trasladada al menos tres veces a prisiones diferentes, sin haber sido acusada aún de cometer algún crimen.

Niños y niñas en la cárcel

La detención de Tamimi ha levantado protestas en todo el mundo y reabrieron el debate de los niños y niñas menores de edad privados de libertad en las cárceles de Israel. Según un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU en los territorios palestinos, uno de cada seis detenidos por las fuerzas israelíes durante las dos primeras semanas de manifestaciones en rechazo a la decisión de Trump de cambiar la capital de Israel han sido niños. Concretamente, 63 de los 364 encarcelados entre el 5 y el 18 de diciembre eran menores de edad.

La legislación militar israelí permite detener menores palestinos a partir de los 12 años en los territorios ocupados e ingresar a la cárcel a partir de los 14.