El vaticano ha expresado su preocupación por la baja en la credibilidad y valoración de la Iglesia Católica en Chile. A este hecho le han llamado el “caso chileno”.

Ante esta situación, el mismo Papa se reunió en febrero con los obispos chilenos en el Vaticano para ver cómo afrontar esta situación. En aquellas citas se abordaron temms como los delitos canónicos cometidos por sacerdotes, los casos de pedofilia, la baja en las vocaciones y el rol de las escuelas católicas en el proceso de la reforma educacional. Sin embargo, el tema que más preocupa es la perdida de valoración de la institución.

Según algunos estudios como el de la consultora The Lab Y&R, la apreciación pública de la Iglesia Católica cayó 43 puntos, de un 91,8 en 2001 a 48,6 en 2010. La última encuesta Bicentenario de la Universidad Católica muestra que quienes reconocen profesar la religión han bajado de un 66% en 2007 a un 59% en 2017.

El sacerdote Antonio Delfau, quien trabaja hacer dos años en la Curia general Jesuita en Roma declaró a La Tercera que “Chile está viviendo, desde un punto de vista eclesial, una crisis muy grande. Todas las encuestas lo dicen. Un episcopado chileno que está dividido, una Iglesia que se ha vuelto un poco irrelevante, más aún para quienes vimos la Iglesia de la dictadura y de la posdictadura, que era una Iglesia muy respetada”.