La ciudad de Nueva York ha decidido emprender acciones económicas y legales contra las petroleras por su contribución al cambio climático. Por un lado, presentará una demanda contra las compañías ExxonMobil, ConocoPhilips, Chevron, Royal Dutch Shell y BP, para buscar una compensación por los daños que causan las catástrofes. Por otro, hará que los fondos de pensiones públicos dejen de invertir en combustibles fósiles.

“Las compañías de los combustibles fósiles sabían del impacto en el clima y engañaron al público de una manera intencionada para proteger sus beneficios”, advirtió el alcalde demócrata, Bill de Blasio. “Deben pagar”, agregó, insistiendo que “estas cinco compañías son las primeras responsables de esta crisis”.

El edil explicó quiere responsabilizar a las compañías del coste de hacer la ciudad más segura y resistente ante el alza del nivel del mar y tempestades como Sandy, que hace cinco años provocó serios daños a la infraestructura de transporte.

Según informa El País, ExxonMobil, Chevron y Royal Dutch Shell consideran que la acción legal no está fundada y las acusaciones no están tampoco probadas. Por su parte, ConocoPhillips y BP evitaron entrar a valorar la maniobra legal.

El American Petroleum Institute, que defiende los intereses de la industria, considera sin embargo que la táctica del alcalde de Nueva York busca “elevar su perfil político” y anticipan que la demanda fracasará.

En paralelo, el alcalde Bill de Blasio anunció que los cinco fondos de pensiones que tiene la ciudad van a retirar 5.000 millones que tiene invertidos en compañías que operan en la industria de los combustibles fósiles. “El dinero para la jubilación de nuestros policías, profesores y bomberos debe ser protegido”, señaló el supervisor de las cuentas públicas de la ciudad Scott Stringer.

Sin embargo, se trata de una medida simbólica ya que los fondos de pensiones de Nueva York gestionan inversiones por valor de 189.000 millones.