El ex candidato presidencial José Antonio Kast se defendió de los “ataques” esbozados por Cristóbal Bellolio en su columna “Rubios del mundo, Uníos”, diciendo que su vida no dista mucho de la realidad del abogado. “(Ambos) fuimos gremialistas y nuestras familias tenían los suficientes recursos como para pagarnos la Universidad y entregarnos un buen pasar. ¿Cuál es mi problema entonces?”, se pregunta el diputado en su columna.

Inmediatamente, se intenta responder: “¿será porque no tuve el privilegio de estudiar un postgrado y llenarme de conceptos, ideas foráneas y citas de autores extravagantes que son capaces de explicar como funciona el mundo desde una biblioteca?”, plantea en su columna en The Clinic.

El ex candidato va más lejos y critica a Bellolio por haber dedicado su quehacer político a la academia, mientras que él se ha dedicado a “conocer la realidad”. “El ciudadano promedio está en las ferias de Paine y no en el café hipster de Vitacura o del Parque Forestal. El ciudadano promedio es de carne y hueso, no la descripción que un paper académico o una cuenta influyente de twitter pueda entregar”, continúa.

En su columna, Bellolio indica tajantemente que José Antonio Kast “jamás llegará a ser presidente de la mano de un puñado de canutos delirantes o de una tribu de viejos decrépitos que insisten en la gesta libertadora del 73”.

El diputado, por su parte, indica que él no es el que excluye u oprime. “No soy yo el que discrimina, sino el que es discriminado por ser rubio, por ser católico, por tener 9 hijos o por decir que me gusta pololear con mi señora”, sincera.

Para el analista político, Kast se pone en lugar de las minorías, a las cuales “le han cercenado su derecho a disentir en un mundo donde la corrección política del progresismo se ha hecho hegemónica”.