Durante este martes se inició en la Cámara de Diputados una nueva jornada de discusión y votación del proyecto de Ley de Identidad de Género. Hasta el Congreso llegaron numerosas organizaciones defensoras de la población trans y la diversidad sexual, quienes incluso denunciaron a través de redes sociales que Carabineros les impidió entrar a participar de la jornada.

El debate contó con la exposición de las y los diputados sobre la iniciativa, en medio de efusivas demostraciones de rechazo a la iniciativa de grupos evangélicos presentes en las tribunas.

“Soy católico, pero creo que en el ser humano. En sus debilidades y fortalezas y el coraje de enfrentar la vida. Hoy me debo al ser humano y su realidad”, anticipó el diputado Sergio Ojeda, confirmando su apoyo al proyecto.

Por otra parte, la diputada comunista Karol Cariola sostuvo que “cuando se habla de amor, de sociedad, de construcción conjunta, difícilmente lo conseguiremos si todavía pensamos que hay ciudadanos de primera y segunda categoría” e interpeló a sus colegas: “¿Si los suicidios de personas trans no son suficientes para aprobar la Ley de Identidad de Género, entonces qué?.

La intervención de la parlamentaria fue interrumpida por grupos opositores al proyecto y los llamó a la calma: “Yo los respeto, pese a tener opiniones distintas”, precisó. “Por Selenna, por todos los niños y niñas trans, por los adultos trans, votamos a favor del proyecto de ley de identidad de género”, anticipó en medio de aplausos.

Desde la otra vereda, el diputado Jorge Rathgeb sentenció que votaría en contra de la propuesta porque “es contraria a la naturaleza humana”, mientras que Bernardo Berger recalcó que “no estoy negando el derecho a quienes se sienten distintos”, pero expresó su preocupación por la posibilidad de ver “menores inducidos por moda”.

“Se siente, se siente, Kast presidente” y otros delirios

En un ambiente de alta efusividad comenzó el discurso del diputado José Antonio Kast, reconocido detractor de la propuesta de Ley de Identidad de Género.

“Este proyecto atenta contra el sentido más básico, contra el sentido común, ya que separa a la persona de la naturaleza humana. Se podrían dar casos increíbles, como que un hombre que diga sentirse mujer, se hace cambio registral, pero sin cambiar su aspecto físico ni su presentación personal. Es decir que yo o el diputado Ojeda podríamos estar acá hablando como hombres, pero en nuestro sexo registral diría mujer. Eso es atentar contra el sentido común”, argumentó.

Además, Kast sostuvo que “por ley se impiden los exámenes médicos, lo que puede ser un triunfo para el Movilh, pero es una derrota para la sociedad. ¿Qué pasa si una persona con depresión se cambia de sexo registral y no puede volver atrás?“, preguntó, asegurando que el proyecto confunde la identidad de género “con la identidad sexual”.

Tras su intervención, grupos evangélicos en las tribunas irrumpieron en gritos de celebración: “Se siente, se siente, Kast presidente”, se pronunciaron, una actitud que mantuvieron durante todas las intervenciones.

Más tarde fue el turno de la diputada comunista Camila Vallejo, quien decidió mostrar la experiencia de “los que han sufrido durante décadas, los que no tienen voz” y leyó emotivos testimonios de niños, niñas, adolescentes y padres trans.

Por su parte, el diputado Sergio Espejo citó a Nicanor Parra para defender el proyecto y cuestionó a Kast por abandonar la sala tras exponer su postura, sin quedarse a escuchar los argumentos de los demás parlamentarios.

Del mismo modo, recordó la postura de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al respecto: “Nos dijo en audiencia pública que Chile tenia que garantizar el respeto de género también para los adolescentes”

“Levanto mi copa y brindo por un Chile nuevo en el que la identidad de cada uno sea lo más importante”, cerró Espejo.

El diputado de RN por La Araucanía, René Manuel García, sostuvo una de las argumentaciones más insólitas de la jornada: “Me opongo al proyecto de identidad de género porque puede haber padres que quieran una hija, les nace un hombre y después van a tratar de ‘hacerlo’ (sic) mujer”.

En una línea similar se mantuvo el independiente Gaspar Rivas, quien citó una columna publicada por Alejandro Basulto en El Desconcierto para argumentar contra “el lobby gay y el lobby trans”.

Daniel Melo, Pepe Auth y Ramón Farías sostuvieron las últimas intervenciones públicas. Molesto por las manifestaciones de las tribunas, Auth preguntó: ¿Qué principio está en juego aquí para oponerse con tanto fervor a una ley de identidad de género? ¿En nombre de qué el Estado y la sociedad tendrían derecho a bloquear la decisión de un individuo adulto o de una familia de rectificar su nombre y su identidad sexual ante el Registro Civil?”.

Por su parte, Ramón Farías recalcó que posturas como las del diputado García buscan “pegarle en la cara a todas las niñas y niños que se sienten incómodos con sus cuerpos (..) es pegar en la cara de la dignidad de las personas, es volver a la época de la inquisición. (…) Con mucho corazón, con mucha fuerza le digo, voy a votar a favor y vamos a aprobar este proyecto”.

Votación entre gritos e interrupciones

La votación comenzó pasadas las 14 horas, en medio de un clima de alta violencia en las tribunas. De hecho, el presidente de la Cámara, Fidel Espinoza, debió suspender la sesión hasta que fuera desalojada una persona que lanzó un objeto a la Cámara. En las afueras, diversos grupos se manifestaron a favor y en contra de la propuesta. Entre ellos, el autodenominado Pastor Soto, quien predicó pisando una bandera gay.

La cámara se dedicó a votar en primer lugar las reformas a la Cámara en materia de transparencia, reemplazo de parlamentarios y facultades fiscalizadoras. Posteriormente, la votación general de la propuesta se inició y fue aprobada con 68 votos a favor y 35 en contra.

La sesión debió ser suspendida por segunda vez en medio de los gritos de las tribunas. Posteriormente, se continuó con la votación aunque, por falta de quórum, no se alcanzó aprobación de tres artículos contenidos en la propuesta.

Una de ellos tenía que ver con el artículo que permite el cambio de sexo registral en menores de edad con autorización de los padres ante los Tribunales de Familia y el Registro Civil. Algo que el propio Vlado Mirosevic denunció en Twitter: “Y mientras tanto algunos parlamentarios viajando. Linda la cosa”, escribió.

También lo lamentó Matías Walker a la salida de la votación: “Queda el derecho de los menores a la edad de género de manera nominativa, pero no queda aprobado el procedimiento para iniciar el cambio de sexo registral (…) espero que esta sea la oportunidad y que lleguemos a un acuerdo con el Senado, en una comisión mixta, respecto a cuáles son los requisitos de los menores de edad”, explicó.