“Hemos constatado que hubo manipulación de la evidencia y que los archivos que contienen las supuestas conversaciones que inculpan a estas personas, pudieron haber sido artificialmente instalados en los equipos telefónicos después de que fueron incautados, ya que no corresponden ni al formato ni a la ubicación en la que se almacena la mensajería en los aparatos telefónicos”.

Con esas palabras el fiscal regional de La Araucanía, Cristian Paredes, dio por cerrada la llamada  Operación Huracán, la misma que detuvo a ocho dirigentes mapuche en septiembre de 2017, en medio de un mediático operativo.

Esto se da la misma tarde que se conoció una querella presentada por el Fiscal de Alta Complejidad de La Araucanía, Luis Arroyo, quien acusó a funcionarios de inteligencia de Carabineros de inventar evidencia en contra suya respecto a una supuesta obstrucción en la investigación. Esto motivado, según el fiscal, por el rechazo a indagaciones que estaban por fuera de la ley en el marco de la misma investigación.

Ante estos antecedentes, Paredes abrió una investigación contra de la Unidad de Inteligencia Operativa Especializada (UIOE) de Carabineros, por obstrucción a la investigación y falsificación de instrumento público.

Vale recordar que los antecedentes que sustentaron la Operación Huracán fueron una serie de mensajes de WhatsApp entre los comuneros que fueron imputados, los que, según la propia fiscalía de La Araucanía, probaba la asociación ilícita terrorista detrás de una serie de atentados incendiarios en la región.

Los mensajes fueron cuestionados inmediatamente desde el entorno de los comuneros. La familia de Héctor Llaitul, por ejemplo, aseguró en varias ocasiones que la líder de la CAM ni siquiera ocupaba un teléfono que permitiera esa aplicación.

“Hoy la fiscalía ingresó al Tribunal de Garantía de Temuco un escrito comunicando el cierre de la investigación y la decisión de no perseverar en el procedimiento en la causa por asociación ilícita terrorista e incendio terrorista conocida policialmente como Operación Huracán”, dijo el fiscal Cristián Paredes a Bío Bío.

“Estamos frente a un hecho gravísimo. Esta es la primera vez que esta fiscalía regional recibe una información de parte de Carabineros que se desarrolló íntegramente conforme al estatuto previsto en la Ley de Inteligencia, esto significa que se hizo con diligencias investigativas realizadas autónomamente por Carabineros y sin el control de los fiscales. En cuanto detectamos estas irregularidades, se instruyó la realización de peritajes para despejar estas dudas”, agregó Paredes.