Hasta la tarde de este lunes, la agenda del Parlamento catalán mantenía que este martes a las 15h (hora local) se celebrará la investidura de Carles Puigdemont. El ex presidente independentista fue cesado por el gobierno español tras el referéndum del 1 de octubre, pero tras las elecciones del 21 de diciembre, logró sumar nuevamente los apoyos para gobernar.

Puigdemont viajó a Bruselas al día siguiente de la supuesta proclamación de la República del 26 de octubre, que terminó con la aplicación del artículo 155 de la Constitución española y las instituciones catalanas intervenidas por Madrid. Mientras algunos lo consideran un exiliado político, ya que si regresa a Esapaña será automáticamente detenido y probablemente terminará en la cárcel -como el ex vicepresidente Oriol Junqueras, otros miembros del anterior gobierno y los líderes sociales independentistas-, para otros es un prófugo de la Justicia. Esa última es la mirada del gobierno español sobre el ex mandatario catalán.

Por eso, cuando surgió la idea de que fuera investido desde Bruselas por delegación de voto o a través de videoconferencia, el Partido Popular de Mariano Rajoy decidió llevar la investidura al Tribunal Constitucional (TC). El organismo se pronunció el pasado sábado y, tras más de ocho hora de discusión, decidió permitir la investidura de Puigdemont pero sólo si era presencial y con una autorización judicial, por lo tanto, pasando antes por las manos del juez del Tribunal Supremo, Llarena.

Ante la decisión del tribunal, que ni siquiera decidió si admitir a trámite o no el recurso y dejó 10 días para presentar alegaciones a las partes (siendo que la investidura es mañana), Junts per Catalunya (Juntos por Cataluña, JxCat), la coalición que lidera Puigdemont, decidió jugar su última carta para intentar hacer president a Carles Puigdemont sin desobedecer abiertamente al TC.

A menos de 24 horas del pleno de investidura, la lista del ex presidente ha pedido al TC que levante la prohibición de la investidura a distancia que decretó el sábado. Además, reclamó a los magistrados que lo decidan antes del pleno previsto para las 15:00h. El TC recogió el guante y anunció que se reunirá mañana a las 13:00h. A juicio de la lista de JxCat, el Constitucional tenía que haber suspendido o avalado la propuesta de Puigdemont como candidato, pero no poner condiciones, como que fuera presencial y con permiso del juez.

Cataluña enfrenta las últimas horas antes de la investidura con múltiples interrogantes abiertos: ¿llegará Puigdemont al Parlamento para ser investido? ¿Aprobará la mesa del Parlamento la investidura a distancia, desafiando la prohibición del TC? ¿Se impugnará la investidura del candidato? ¿Hay plan B?

A partir de mañana, empezarán a resolverse algunas de estas preguntas, a lo largo de otra jornada que seguro será de alta tensión.