El Ministerio de Energía mediante acuerdo con AES Gener, Colbún, Enel y Engie pondrá fin al desarrollo de nuevas plantas termoeléctricas que carezcan de sistemas de captura y almacenamiento de carbono u otras tecnologías equivalentes.

En la iniciativa donde participaron las principales generadoras eléctricas del país, se determinó entablar una mesa de trabajo y definir un cronograma para el fin progresivo de las centrales en base a carbón.  

“Gracias a la importante reducción de costos y masificación de tecnologías de generación renovable que se han ido incorporando a nuestra matriz, la industria de generación eléctrica visualiza un futuro crecientemente renovable”, cita el comunicado de la Asociación de Generadoras de Chile.

El acuerdo explica que la energía termoeléctrica dejara de ser la principal fuente del país y que pasará a ser el “complemento de la generación variable solar fotovoltaica y eólica en momentos de ausencia de luz solar o viento”.

Por su parte, el ministro de Energía, Andrés Rebolledo, declaró a La Tercera que entre 2030 y 2050 se acabaría el proceso que disminuirá la influencia de las plantas termoeléctricas en el desarrollo energético del país.

Igualmente, el gerente de Enel, Michele Siciliano, fundamentó al mismo diario que “estamos empezando a imaginar cómo va a ser el mundo sin carboneras. Tenemos el compromiso de no construir plantas sin todas las medidas”.

En la actualidad, 15 centrales y 27 unidades con base a carbón tienen lugar en todo el país, las que proporcionan unos 28.971 GWh, cifra que significó el 38,8% del total de la energía generada a nivel nacional durante el 2017.