En septiembre de 2017, Michelle Bachelet anunció ante la Organización de Naciones Unidad (ONU) un proyecto de ley que prohíbe el uso de bolsas plásticas en ciudades costeras, una medida para permitir a la ciudadanía “aportar en la protección de los océanos”. “Seremos así el primer país de la región en implementar este tipo de ley y llamamos a que otros países tomen esta responsabilidad”, declaró.

Recién el pasado 2 de enero de 2018, la comisión de Medio Ambiente del Senado emitió su informe sobre la iniciativa y un día después la Sala de la Cámara Alta -luego de discutirlo- ordenó que el proyecto volviera a dicha instancia. Ahí mismo se abrió la posibilidad para que los legisladores añadieran indicaciones, entre ellas, expandir la normativa a todo el territorio nacional. Estas indicaciones fueron ingresadas el día 15 de enero mediante un boletín.

Estos son los avances más significativos en el proyecto desde el anuncio de Bachelet, pese a que el gobierno le puso suma urgencia. La imposibilidad en el avance del tema ha estado enmarcada principalmente por el hecho de la comisión de Medio Ambiente no sesiona desde el 19 de diciembre de 2017, dificultando, entre otras cosas, la discusión en profundidad de la normativa y sus indicaciones.

Este hecho ha significado el estancamiento del proyecto que busca establecer una política pública que priorice la reducción de origen de los plásticos de un solo uso, por sobre la reutilización y el reciclaje de estos, dejando como última alternativa su eliminación.

Ad portas de cumplirse un mes y medio sin discusiones en la comisión, dirigenta de Chile Sustentable, Sara Larraín, manifestó su descontento hacia los senadores integrantes de esta instancia resolutiva, específicamente Patricio Walker (DC) y Alejandro Navarro (País), quienes de manera directa o indirecta habrían provocado la extensa pausa en el proyecto, según la ecologista.

La activista responsabiliza a Walker, quien siendo presidente de la comisión no citó a los senadores a sesionar. Dentro de los motivos para no reunirse, según Larraín, estarían la misa del papa Francisco el 16 de enero y el nombramiento del gabinete de Sebastián Piñera el pasado martes 23 de enero donde el hermano del senador fue nombrado ministro de Agricultura. El legislador asistió a ambas actividades. “No tiene ningún sentido porque no era su nombramiento y es de otro gobierno además”, reclama Larraín.

Por su parte, la vocera de la campaña antiplásticos de Greenpeace, Soledad Acuña plantea que: “Esto hace 60 años está vigente, cada vez consumimos más y no ha pasado nada, así que por supuesto que temas más pop como la visita del papa se va a comer el tema”.

Sobre Navarro, la ex candidata presidencial cuenta que éste habría considerado “insuficiente” el proyecto y por lo mismo no asistió a las sesiones. Pese a esto, para la última sesión su asistencia estaba confirmada, aun así no apareció en el Congreso. “Ahí se pudo ver todas las indicaciones y se podía haber resuelto el tema”, cuenta Larraín. Consultado por el tema, el senador declinó dar declaraciones.

De esa manera, se habrían agotado las posibilidades del avance del proyecto en un corto plazo, ya que esta semana es distrital y todo febrero es considerado feriado legislativo.

Sobre su paso al próximo gobierno, Larraín lo considera complejo, puesto que hay cambio de presidentes en las comisiones y además se suman los nuevos senadores y diputados con nuevas agendas. “Era la última oportunidad de dejar esto avanzado”, sostiene.

“Es super grave porque tu estás legislando para mejorar las condiciones ambientales y para eso están en esa comisión, si no que se vayan a otra”, critica la activista de Chile Sustentable.

Cabe destacar que a la fecha se encuentra aún en vías de aprobación el proyecto de ley -que forma parte del mismo boletín- que elimina las bolsas plásticas en 102 comunas costeras del país. La misma iniciativa que fue anunciada por Bachelet ante la ONU y que tiene sus bases en un proyecto ingresado en mayo de 2015 al Senado.

Según datos de Chileplast, el 52 % del plástico utilizado en Chile es utilizado por ciudadanos. De este porcentaje, gran parte se destina a la confección de films para envases y embalajes, principalmente bolsas de un solo uso. Asimismo, el informe de la Comisión de Medio Ambiente señala que “en el país se utilizan cerca de 250 millones de bolsas plásticas al mes, de las cuales el 90% termina en un vertedero”.

Desde Greenpeace se han realizado varias actividades de concientización respecto al tema de las bolsas plásticas y atribuyen el poco apoyo a la iniciativa a la incomodidad que esta implica en la vida diaria. “Te saca de tu zona de confort. Por eso la Cámara buscará cualquier justificación para no hacerlo. Quizás no intencionalmente, pero no es prioritario”, declara la portavoz de la organización.

Es importante resaltar que, según la última encuesta Cerc-Mori, el 87% de los chilenos está a favor de prohibir las bolsas plásticas con el fin de no dañar más al medio ambiente.

El senador Navarro fue contactado por El Desconcierto, pero desde su equipo no quisieron responder preguntas sobre este tema.