En los 22 cuentos que forman parte del libro, Schweblin tensiona, sin excepción, los límites de la realidad sin hacer de ésta un absurdo. A pesar de que su pluma es reconocida por llevar el sello de la influencia de cuentistas norteamericanos como Raymond Carver y Flannery O’Connor, “Pájaros en la boca” muestra que, más allá de cuestiones sobre la forma, es su contenido lo que distingue a cada historia. El tono seco y crudo de las narraciones hace que los cuentos cobren vida y sean creíbles en su propio universo, aun cuando las premisas que los sostienen están basadas, principalmente, en ideas fantásticas.

Sin excepción, todos los relatos comparten entre sí un dejo de incertidumbre que dejan al lector en una posición incómoda. Queda, de tanto en tanto, la sensación de que los cuentos pudieron seguir su curso durante algunas páginas más, pero Schweblin es tajante al cortar la duración de los mismos en el momento adecuado. No hay excesos ni caprichos literarios. Nada sobra. Los finales abruptos sirven para reforzar la incomodidad de las historias, sea esta sobre una adolescente que, sin explicación, come pájaros vivos, o de un aspirante a sicario que se topa de frente con el horror de un trabajo para el que no estaba preparado.

Los personajes también reflejan la inquietud de no poder hacer más que fluir con la corriente de sus circunstancias, extrañas e inexorables. Sus diálogos expresan que algo terrible se asoma en el horizonte y que no se puede hacer mucho al respecto. En este sentido, son voces pasivas que están a disposición de la historia. Ninguno de ellos dice nada particularmente memorable, ni tampoco estamos en presencia de grandes cavilaciones sobre la condición humana. Así, Schweblin libera al lector de la responsabilidad de meterse en la cabeza de los protagonistas, llevando la atención al contexto y al clima ambiguo de cada cuento.

Existen pocos referentes geográficos que permitan situar los cuentos de “Pájaros en la boca” en algún tiempo y espacio particularmente argentinos, evitando así el vicio costumbrista de la literatura latinoamericana. No obstante, es posible encontrar en este volumen ciertos referentes en común con otras autoras trasandinas, como Mariana Enríquez y Vera Giaconi, que señalizan el rumbo de las letras exportadas por el país vecino. Uno incómodo, en penumbras.

Pájaros en la boca y otros cuentos
Samanta Schweblin
Literatura Random House
192 páginas
Precio de referencia: $13.000