El prestigioso diario estadounidense The New York Times publicó este miércoles un extenso reportaje titulado “Sellos para combatir la obesidad: cómo identifican en Chile la comida chatarra”, en el que aborda los efecto de la Ley de Etiquetado que entró en vigor en junio de 2016.

El texto, destaca el intento del Gobierno de dar respuesta a las altas tasas de sobrepeso y obesidad con la aplicación de varias medidas que los expertos califican, siempre según el medio, como “las más ambiciosas en el mundo” y podrían convertirse en un modelo para revertir la tendencia de una “epidemia de obesidad global”.

Se trata de “restricciones en la publicidad, rediseños obligatorios de los empaques y reglas sobre los etiquetados que buscan transformar los hábitos alimentarios”, dice el medio, que detalla que “la ley prohíbe la venta de muchos tipos de comida chatarra como helado, chocolates y papas fritas en las escuelas chilenas y veta que esos productos sean publicitados durante programas televisivos o en sitios web dirigidos a públicos infantiles”.

El reportaje sostiene que la nueva regulación ha provocado que “las empresas de alimentos hayan modificado de manera voluntaria algunos de sus productos para evitar aquellos temidos logotipos negros”, en referencia a las cuatro etiquetas que indican los excesos de azúcares, sal, grasas y valor calórico. “De acuerdo con la la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile), desde que la ley entró en vigor más de 1.500 productos –o el 20% de todos los que se comercializan en Chile– han sido reformulados como respuesta a las medidas”, especifica. Y ocupa como ejemplos, entre otros, a la empresa Nestlé, que redujo la cantidad de azúcar en su bebida de chocolate Milo o a McDonald’s, que retiró las papas fritas de sus comidas de la Cajita Feliz.

Sin embargo, a pesar de subrayar la intensidad de las restricciones, el artículo señala que las tasas de obesidad en Chile no han disminuido, y que según el Ministerio de Salud, tres cuartos de la población chilena tiene sobrepeso u obesidad, y pone especial acento en las cifras de obesidad infantil de nuestro país, que se encuentran entre las más altas del mundo. “Las tasas de obesidad en Chile aún no han disminuido y los expertos indican que podrían pasar años antes de que se modifique de manera significativa la manera de alimentarse de la población”, indica el medio.