La selección chilena se preparaba para el mundial de Francia que se celebró el mismo año. En un de los duelos amistosos, previos a la cita mundialista, el combinado nacional se midió ante Inglaterra, en un partido que quedará enmarcado para la historia del fútbol nacional.

En aquel encuentro, donde también debutó un joven Michael Owen, el que más brilló entre los jugadores que estaban en la cancha fue Marcelo Salas. El Matador, que ya venía haciendo una campaña notable en River Plate, se consagró en uno de los estadios más importantes del planeta al anotarle dos goles a una de las selecciones más poderosas del mundo.

El chileno venía siendo seguido por la Lazio y no dejó escapar su chance. En Wembley anotó un gol que a la larga se convirtió en una verdadera obra de arte.

Así tituló la prensa chilena la épica hazaña del Matador

El tanto fue una jugada en conjunto entre Salas y José Luis Sierra. El “Coto” mandó un balonazo desde la mitad de la cancha a las espaldas de los defensores ingleses, quienes no pudieron hacer nada ante el excepcional control de balón del Matador, quien luego sacó un zurdazo imparable que dejó sin opciones al arquero rival.

Posterior a esto, Salas no se cansó de causarle problemas a la defensa inglesa y fue derribado en el área contraria consiguiendo un penal para Chile, que fue convertido por el mismo delantero, quien consiguió su doblete.

Aquel día Chile formó con Nelson Tapia en el arco, Moisés Villarroel, Pedro Reyes, Ronald Fuentes, Javier Margas, Francisco Rojas, Nelson Parraguez, Clarence Acuña, José Luis Sierra (88’, Rodrigo Valenzuela), Rodrigo Barrera (77’, Juan Carreño) y Marcelo Salas.

Mira acá el gol: