Un acto de los Carnavales de Sao Paulo, anunciado como “la mayor fiesta anticomunista de Brasil”, ha sido acusado de enaltecer los crímenes del pasado dictatorial de Brasil.

El anuncio del evento, celebrado en ‘El sótano DOPS’ que recibe el nombre del Departamento de Orden Política y Social, una agencia de inteligencia policial que torturaba a los disidentes durante el régimen militar de 1964-1985, lleva las imágenes del jefe de DOPS, Sérgio Paranhos Fleury, y del coronel del Ejército Carlos Alberto Brilhante Ustra, ambos acusados de ordenar torturas y escuadrones de la muerte durante la dictadura.

Unas 1.000 personas respondieron a la invitación de la fiesta enviada a través de Facebook confirmando su asistencia y afirmando que estaban interesadas en el acto.

Según informa The Guardian, fiscales locales intentaron parar la convocatoria, programada para este fin de semana, pero un juez les desautorizó alegando libertad de expresión. Los fiscales recurrieron la decisión y finalmente la Justicia prohibió el evento. “La decisión del juez es un insulto a todas las familias de aquellos que fueron torturados y asesinados, así como a todo el pueblo brasileño”, sostuvo Rose Nogueira, superviviente de las torturas y directora de la rama brasileña de la ONG No More Torture.

Durante la dictadura de Brasil, centenares de activistas políticos desaparecieron o fueron asesinados. Miles más fueron torturados, incluida la ex presidenta Dilma Rousseff, que por aquel entonces era una guerrillera marxista.

Los organizadores niegan que el evento sea una apología de la tortura y sostienen que su objetivo es “desmitificar” el régimen militar. “En Brasil solo escuchamos la versión de las guerrillas izquierdistas que querían convertir el país en una dictadura comunista como Cuba o Venezuela. Los militares nos salvaron”, afirma Douglas García, uno de los organizadores y vicepresidente de Sao Paulo de Derechas.