La entrevista que le hace el periodista Patricio de La Paz al endocrinólogo Alejandro Martínez en La Tercera nos invita a reflexionar sobre un tema que hoy está en boca de todos, se agradece profundamente que se abran estos espacios de discusión que nos permitan a todos poder expresar nuestras opiniones respecto al tema de la ley de identidad de género.

Dicho eso:

Esta entrevista pretende ser una ayuda para los angustiados padres de niños y adolescentes trans, o por lo menos eso afirma en el encabezado del artículo.

Personalmente me pareció una entrevista a ratos confusa, a ratos amarillista, a ratos informativa y a ratos desinformativa.

Si la idea principal de esta nota era bajar la angustia de los padres, ¿cuáles son las razones que llevaron al señor De la Paz a relatar de forma tan detallada la historia de la primera paciente del endocrinólogo?

¿Por qué dice que no hay suficientes datos científicos sobre los efectos a largo plazo del tratamiento hormonal, cuando luego en la misma entrevista el señor Martínez los nombra? Sin mencionar además que los tratamientos hormonales en personas transgéneros se estudian desde los años ’50, por lo que hay bastantes estudios al respecto, dejo algunos links al final de este documento.

En el artículo se menciona que “el 85% de los niños que manifiestan ‘disconfort’ (esa palabra no existe, dicho sea de paso) de género desisten de ello al llegar a la pubertad”. Entiendo que es una entrevista y por lo tanto el periodista no tenía por qué corroborar los datos, pero mínimo ir preparado, esos resultados corresponden a supuestas investigaciones en las que se basa el Colegio Americano de Pediatras, asociación no oficial formada por un grupo de pediatras socialmente conservadores, para justificar su visión caduca de la identidad de género.

Esta misma asociación asegura que en el DSM V se postula que un 98% de niños con género “confuso” (como lo llaman ellos) y hasta un 88% de niñas aceptan finalmente su sexo biológico tras pasar la pubertad de forma natural, lo cual no es posible puesto que dicho manual, como lo señala el Doctor Kupfer encargado de su corrección, es sólo una guía para ayudar a los médicos a diagnosticar comportamientos y no un manual de la investigación, es decir que no contiene estadísticas. (Kupfer, 2013)

En estudios más recientes, más serios y avalados por la APA (American Psychological Association) se ha podido demostrar que esa cifra es errónea y que más bien entre un 83% de les niñes trans mantienen su identidad de género en el tiempo.

El periodista deja entrever, o más bien el endocrinólogo, que la causa de suicidio de los jóvenes trans es la angustia de padecer dicha “condición”, aquí nuevamente tenemos un dejo de desinformación e irresponsabilidad pues un mapadre que lee esto sin saber mucho más piensa que la causa de tanta dolencia en su retoño es su transexualidad sin plantearse siquiera la posibilidad de que tal vez la familia podría ayudarlo cambiando su trato, de que tal vez se podría cambiar de colegio, de que tal vez no todo radica en el hecho de que sea transgénero. Queda claro en una investigación hecha por la revista médica de Chile que la pertenencia a una minoría discriminada, como lo es la población LGBT, deja expuesto al individuo a un entorno social hostil caracterizado por el prejuicio, el rechazo y la exclusión. Este entorno generaría problemas de salud mental tales como depresión, abuso de sustancias, aislamiento social, conflicto con los pares y victimización, lo cual incrementaría los factores de riesgo individuales para el suicidio.

Este artículo podría haber abierto muchas puertas, entreabrió algunas y eso se agradece, yo personalmente como madre de una niña trans si hubiese leído este articulo un día después de saber que mi hija era trans no me habría sentido tranquila.

Esta entrevista nos viene a recordar que aún estamos en pañales, no solo en el tema trans, sino que, en la forma de hacer periodismo, en la forma de hacer medicina, en la forma de informarnos, en nuestra justicia, digo estamos en pañales estamos porque leo los comentarios y lo único que le quedó claro a las personas fue que una niña de 6 años se mutiló los pezones y que el 85% de les niñes trans desiste de su “incongruencia de género” antes de terminar la pubertad.

Referencias:

Kupfer, D. (27 de mayo de 2013).

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-57352014000200006&lang=pt

http://colegiopsicologos.cl/web_cpc/wp-content/uploads/2015/06/Referencias-Tecnicas-Terapias-Reparativas-Revision-final-04-Junio-2015.pdf

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0034-98872016000600006&script=sci_arttext