Desde hace más de un año, el municipio liderado por el alcalde Jorge Sharp desarrolla una iniciativa de arriendo social, que busca rehabilitar el edificio Tassara, más conocido por los porteños como Liberty, una construcción que data de fines del siglo XIX. 

El inmueble histórico podría convertirse en el nuevo hogar de familias con subsidio de arriendo y de paso, sin descartar que en algunos casos se destine a personas damnificadas por futuras emergencias o siniestros.

Desde la alcaldía explicaron que se trata de “un edificio con valor patrimonial, está en pleno centro histórico e inserto en un barrio que queremos recuperar con viviendas dignas para los porteños. En este contexto apostamos por devolver los usos tradicionales de la arquitectura típica del barrio puerto, donde en los pisos inferiores habrá comercio y servicios, y en los pisos superiores, viviendas”.

La recuperación contemplaría la construcción de 21 departamentos. La idea es fomentar una política de arriendo “a través de la recuperación de un edificio con problemas estructurales”, explicó Fernando Jiménez, analista del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), quien asiste técnicamente el plan.

Además, los recursos para recuperar el edificio se buscarán a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Actualmente, solo el tercer piso del lugar se encuentra habilitado. En el rincón se encuentra uno de los bares más antiguos del país: el Liberty, que data de 1897. Debido a su fama y reconocimiento, la mayoría de los porteños reconocen el edificio por ese nombre.

A Carlos Fierro, quien dirige el bar hace 25 años, la idea de una inmobiliaria popular le parece excelente: “Hay que ser superhonesto, esto es municipal y aquí hay una residencial clandestina, tienen como 30 piezas. Como se ve, he ampliado este lugar con material liviano y nadie me ha dicho nada (…). Además, hay que resguardar el sector, para que sea familiar. Mire nada más por fuera, un bar patrimonio que parece jaula para evitar a los ladrones”, comentó.