La Tricampeona nacional de Ajedrez, Damaris Abarca, realizó un análisis de la contingencia política donde demostró una gran agudeza a la hora de comparar las piezas del juego con lo que ocurre en Chile.

“El ajedrez es muy político y la forma de jugarlo también. No por nada, grandes líderes de la historia han sido grandes ajedrecistas, desde Napoleón”, afirmó a La Segunda.

Ya de lleno en el panorama nacional hizo énfasis en la fuerza de la iglesia en nuestro país.”En el ajedrez los alfiles son obispos. Las fuerzas eclesiásticas en nuestro tablero político tienen mucha importancia. Al discutir aborto, matrimonio igualitario, identidad de género, siempre están amenazando (…) hay que darle más fuerza a los caballos, que vienen siendo las fuerzas nuevas, como el Frente Amplio”, sostuvo.

Abarca dijo que las torres son la Nueva Mayoría puesto que son rígidas. “En la posición original, los caballos van junto a las torres. Por eso, su misión es saltar lejos y desmarcarse, irse al medio del tablero, donde pasan las cosas. El peligro es que se queden seguros, muy cerca de las torres. Igual es sorprendente, porque la mejor combinación de ataque es la dama y el caballo. Este año, quizás les faltó conectarse más”, reflexionó.

En este esquema Bachelet es la dama. “Ella ha sido una dama fuerte. Ha podido moverse con soltura con las reformas, sorteando las amenazas. La dama es la pieza que todos quieren cazar”, señaló.

En cuanto a la ex candidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, Abarca dijo que ella es un peón que se transformó en dama. “No tiene que olvidarse que fue peón”, enfatizó.

A Piñera le recomendó la apertura rusa. “Que valore más al peón y que respete las reglas del juego. El ajedrez, como la política, es un juego de muchos recursos y resquicios. Él podría ser bueno para sortear adversidades en juegos complejos”, cerró.