Gonzalo Yáñez es nombre conocido en la escena musical hace varios años. Fue en 2004 cuando empezó a sonar en radios, programas y teleseries y se hizo conocido con temas como “Volvemos a caer” y “No me lo pidas”, y desde hace años ha formado parte de las bandas estables de músicos como Jorge González, Pedropiedra y Gepe.

De origen uruguayo pero radicado en Chile desde los 13 años, sus inicios en la música fueron con No me acuerdo, banda que tuvo precisamente a González en la producción y desde ahí nace el origen del trabajo conjunto.Su carrera ha pasado por altos y bajos, y según explica, “en un momento me pasó que me puse a componer para mucha gente, como que mi vida se volvió demasiado vertiginosa y nunca tuve tiempo para detenerme a pensar qué estaba haciendo. Lo cierto es que había empezado y nunca había parado y me bajó una especie de crisis, que fue como de cuatro años”.

Dada su trayectoria, el uruguayo –que grabó sus primeros dos discos con Warner Music– también cuenta su visión sobre cómo ha cambiado el panorama musical en Chile a través del tiempo. “Yo empecé con una multinacional (…) En esos años había gente en los sellos que tampoco tenía tanta idea de música y era terrible tener que pasar por el filtro de personas que no tenían sensibilidad para poder llegar a que los demás te escucharan. Creo que el estado en la industria de la música hoy –si es que se le puede llamar industria– es mucho más democrático, tiene más que ver con lo que la gente busca que con lo que los demás quieren que la gente tenga”, dice.

Al regreso de su gira por Perú, Yáñez es el invitado del nuevo capítulo de #SesionesDesconcertadas, donde presenta en versión acústica dos de sus temas más recientes, lanzados en 2017 y que formarán parte de su próximo disco: “Marcas” –que aborda la violencia de género desde la mirada de una mujer agredida– y “Para Siempre”, grabado originalmente en colaboración con Kanela, el conocido vocalista de Noche de Brujas.