La fiscalía del Vaticano, acusó al ex presidente de su banco y a su abogado, de malversación de dinero y les atribuyó la responsabilidad de la pérdida de más de 50 millones de euros en operaciones inmobiliarias.

El juicio a Angelo Caloia y a su abogado está previsto para el 15 de marzo. Otro de los sospechosos, Lelio Scaletti, murió durante la investigación.

Caloia y el jurista fueron acusados de presuntos actos de malversación y lavado de dinero entre 2001 y 2008, periodo en que la entidad se deshizo de “una parte considerable de sus activos inmobiliarios”, según explicó el Instituto para las Obras de la religión (IOR), el nombre oficial del banco.

El ex director de la institución se declaró inocente y aseguró que no añadirá más antecedentes a su defensa. A través de un comunicado, sostuvo que confió demasiado en Lelio Scalletti, quien habría tenido un rol importante en la transacción de los bienes inmuebles.