El triunfo de “Una mujer fantástica” como “Mejor película extranjera” en la 90° edición de los Premios Oscar y su exitosa temporada lograron posicionar el nombre de Chile en lo más alto de la industria cinematográfica mundial en festivales de alto renombre. No sólo eso, los más importantes medios de comunicación hablaron durante meses sobre el film ganador y sobre la actriz trans que encantó a la crítica alrededor del mundo.

La película dirigida por Sebastián Lelio, protagonizada por Daniela Vega y producida por Fábula es una más de las producciones nacionales que ha tenido gran éxito en el extranjero, siguiendo la pista de films como “Gloria” (2013), “No” (2012), “Neruda” (2016), “El Club” (2015), “Locas Perdidas” (2014) o el corto animado “Historia de un Oso” (2014), ganador de un Oscar a “Mejor cortometraje animado” en 2016.

De esta forma, la presencia del cine chileno en el circuito internacional ha alzado el debate en torno a la visión de nuestra industria cinematográfica en el extranjero. Allí aparecen desde quienes creen que la cinematografía chilena va en un buen camino hacia la consagración hasta los que piensan que aún no es tiempo de sacar conclusiones.

Chile en la mira internacional

Según la directora de cine, Marialy Rivas, el cine chileno “está considerado internacionalmente como un buen cine, de calidad, y eso ha sido a punta de que los autores se las arreglado como pueden”. Por lo mismo, considera que es esperable que los competitivos festivales de cine internacional pongan atención a las producciones chilenas. Eso sí, cree que lo principal es que los films posean calidad artística y tengan una buena visión.

Igualmente, la cineasta cree que mirar a los Premios Oscar como sinónimo de máximo éxito es una visión “exitista”, agregando que hay muchos realizadores que desarrollan grandes proyectos alejados del camino del certamen californiano y pareciese que sus logros no fueran tan importantes.

En la misma linea, Mariana Tejos, productora del cortometraje ganador de dos premios en Cannes el año 2015, “Locas Perdidas”, considera que esto va más allá de los Oscar. “Lo que está pasando ahora es una consecuencia de una serie de películas que ya han sido super reconocidas en el exterior y que acá a veces no se sabe mucho, pero Chile sí es un país que está en la mira“, declara.

Por su parte, el director del Festival de Cine de Valdivia, Raúl Camargo agrega que no es casual que hoy los directores chilenos estrenen sus películas en espacios internacionales. Ya son varios los casos de producciones chilenas que han sido exhibidas por primera vez en Berlín, Cannes, Toronto o San Sebastián.

“El hecho de que una película esté nominada al Oscar implica una mayor visibilidad de la industria ya que independiente de lo que uno pueda pensar de la estatuilla, es el evento cinematográfico más conocido del mundo“, comenta el cineasta.

Con una visión un tanto disidente se presenta el periodista y crítico de cine de La Tercera, Pablo Marín, quien si bien reconoce que hay miradas posadas sobre la escena chilena, cree que esto aún no “altera el estatus” de la industria nacional. “El cine chileno no es ni más ni menos por esta casuística. Lo que sí observo es que hay una gran producción chilena, como no la ha habido antes en la historia. No creo que haya habido una década con más largometrajes que la última”, sostiene.

Triunfa Fábula, triunfa Chile

Daniela Vega y Sebastián Lelio tras recibir el Premio Goya 2018

“Una mujer fantástica” significó la tercera nominación de la productora Fábula a un Oscar. Anteriormente, “No” había sido candidata a “Mejor película extranjera” y “Jackie” fue nominada a “Mejor Guión”. Igualmente, las producciones ofrecidas por la empresa audiovisualista durante la última década también han recibido bastantes logros en el extranjero.

Fábula fue creada el 2004 por los realizadores nacionales Pablo y Juan de Dios Larraín y sus trabajos abarcan largometrajes, cortometrajes, series de televisión y publicidad. Con un amplio recorrido en el mundo cinematográfico, la productora se alza como uno de los proyectos audiovisuales más importantes del país.

Por su parte, Rivas, quien ha realizado campañas publicitarias o la producción de su película “Joven y Alocada” junto a Fábula define el proyecto como “una familia de personas que aman el cine y le dan para adelante, y me refiero a todo el equipo”. La directora igualmente califica a los Larraín como personas “muy generosas y que hacen las cosas bien”.

En la misma linea, la cineasta señala el profesionalismo en la carrera de Sebastián Lelio que en el caso de “Una mujer fantástica” lo ha llevado a estar donde está. Igualmente, insiste en que el éxito de la industria no pasa solamente por llegar a los Oscar y en esa línea destaca el trabajo de la documentalista chilena Maite Alberdi, quien triunfa en festivales extranjeros, lejos de los certámenes clásicos.

Camargo coincide y comenta que “no todo el camino de una película chilena tiene que ser un recorrido de festivales para una nominación al Oscar“, valorando igualmente el hecho de que Fábula trabaje con objetivos claros respecto al tipo de cine que quieren desarrollar.

En ese sentido, Marín cree que la productora ha logrado “una conexión con la industria del cine a nivel mundial que probablemente no tenga más gente acá en Chile”. Igualmente, el crítico evalúa como positiva la “profesionalización del trabajo industrial del cine en Fábula, a efectos de incorporarse a un mercado global”.

El presidente de la Asociación de Productores Independientes, Diego Breit, considera que si “a Fábula le va bien y va creciendo, eso tira para arriba a toda la industria”, ya que esto abre nuevas puertas y oportunidades al resto. En relación a lo mismo, Tejos declara que “como productores independientes debemos sacar partido de la buena presentación que han hecho otras películas“.

Desafíos y oportunidades

Gabriel Osorio y Patricio Escala tras ganar el Oscar a “Mejor cortometraje animado” en 2016. Foto: T13

A la par de los debates en torno a la consagración del cine chileno, igualmente se abren nuevos escenarios y oportunidades en torno al desarrollo del cine. Por su parte, aquellos que encarnan incipientes carreras cinematográficas valoran la atención que se ha puesto sobre la industria y esperan al mismo tiempo una mayor democratización en la difusión y creación del cine.

Por su parte, Breit proyecta que en vista de los éxitos de las producciones chilenas habrá “más voluntad política para apoyar al sector. Tenemos que luchar con todo para que hayan cada vez más recursos del estado y de los privados en nuestra industria y este tipo de hitos son sumamente importantes para eso”.

Sin embargo, para la productora de “Locas Perdidas” no es suficiente asegurar financiamiento para próximas obras, sino que cree importante generar consciencia respecto del producto nacional.  “Tiene que haber un trabajo arduo en educación y formación de audiencias, donde a la gente se le enseñe a ver cine chileno”, sostiene Tejos.

En otra línea, Marín plantea que en la actualidad se están probando nuevas formulas, más allá de las formas clásicas de crear y distribuir el cine. Por lo mismo, insta a los realizadores a probar nuevos formatos y plataformas para desarrollar sus obras. “Se están probando muchas vías y hay que ver donde se encuentra la ecuación más feliz que dé a conocer productos valiosos“, comenta el crítico de cine.