Los universitarios cuestionaron el proyecto firmado el lunes por la presidenta Michelle Bachelet que busca eliminar el Crédito con Aval del Estado (CAE) y reemplazarlo con el Crédito Estatal para la Educación Superior.

Pese a que la eliminación del CAE ha formado parte de las principales demandas estudiantiles -debido al endeudamiento ideado por la Concertación-, la Confech se mostró molesta por el momento en que es ingresada la iniciativa, en la última semana del mandato de la Presidenta.

“Nos parece impresentable que a seis días de dejar el gobierno, la Nueva Mayoría ingrese el proyecto de reforma al Crédito con Aval del Estado (CAE). Es como una burla y un intento desesperado por aumentar su lista de ‘compromisos cumplidos’ sin ninguna seriedad”, sentenció a La Tercera Alfonso Mohor, presidente de la FECh y vocero de la Confech.

A su juicio, esto refleja que la Nueva Mayoría “nunca ha sentido un compromiso real con el derecho a la educación y con la liberación de una carga económica brutal que pesa sobre las familias producto de un crédito que ellos mismos crearon para favorecer a la banca, más que a las y los estudiantes de Chile”.

La propuesta recoge la eliminación de la banca y establece el criterio de pago según los ingresos del estudiante, algo que ya contemplaba el mecanismo. Además, la administración del nuevo crédito estará a cago de Ingresa, en coordinación con la Tesorería General de la República, el Servicio de Impuestos Internos y las superintendencias.

El crédito comenzará a cobrarse 18 meses después del egreso del estudiante, con un período de pago total de 10 años. Si la deuda excede las 25 UTM, el plazo se extenderá por otros cinco años. Sin embargo, si transcurre ese plazo y el deudor no está en mora, se extinguirá la deuda.

La ministra de Educación Adriana Delpiano aseguró que el proyecto estaba listo el año pasado, pero que se postergó por el período de elecciones presidenciales. 

“Se transformó en un tema electoral y mandar un proyecto con grados importantes de realismo en ese tiempo no iba a ser el mejor clima para poder discutirlo. Por eso lo estamos enviando hoy al Parlamento”, explicó la ministra.