En la misma línea del sobreseimiento masivo que se fijó hace unas semanas en el marco del caso SQM, ahora llegó el turno de Santiago Valdés, el joven ingeniero comercial que vinculaba al futuro presidente Sebastián Piñera en los casos de financiamiento irregular de la política.

Ex gerente general de Bancard -el family office que administra los negocios de los Piñera Morel- y ex administrador electora de la campaña de 2009 de Sebastián Piñera, Santiago Valdés, hijo de Fabio Valdés, uno de los mejores amigos del mandatario, ofició durante años como su “brazo derecho”.

Valdés fue formalizado por la entrega de boletas ideológicamente falsas -por cerca de $360 millones- a la empresa Penta, delito por el que arriesgaba hasta cuatro años de prisión. Además, facilitó otras facturas a empresas como Task Andes, Aguas Andinas, Inversiones Pampa Calichera y Asesorías e Inversiones Illihue por un total suman $123,4 millones.

Al momento de ser formalizado en el año 2015, Piñera declaró conocer a Santiago Valdés “desde niño, fue un colaborador leal y dedicado, es un hombre íntegro y un gran profesional”.

Sin embargo, todo parece destinado a quedar en una anécdota. La propia Fiscalía acordó una suspensión condicional de procedimiento a Valdés. Esto significa que el imputado no será condenado, pero si acepta someterse a ciertas normas de conducta. Esto es exactamente la misma figura con la que se cerró el caso SQM.

La audiencia quedó fijada para el próximo 24 de abril.