Solo 4 días antes del cambio de mando, el gobierno de Michelle Bachelet acaba de tomar una decisión que generó inmediatas críticas y reproches en el mundo de la política.

Resulta que Jaime Campos, ministro de Justicia, nombró al ex fiscal regional de O’Higgins, Luis Toledo, en el codiciado puesto de notario, en la comuna de San Fernando.

Toledo es el ex fiscal persecutor del caso Caval, que complica al hijo y nuera de la propia presidenta de la República. Hoy, dicha investigación está a cargo de Sergio Moya, quien apuró las diligencias y se dispone a entrar en juicio oral.

El nombramiento de Toledo trajo de inmediato el recuerdo de Solange Huerta, la ex fiscal que investigó el caso de muertos producto del terromoto del 27-F, donde se investigó las responsabilidades de la propia Bachelet. Hoy, Huerta es la directora del Sename.

Según publica Bío Bío, Campos había nombrado el viernes pasado a Alberto Ortega en la notaría de San Fernando. Sin embargo, tras una supuesta orden proveniente desde La Moneda, retiró su decisión y le dio el cargo a Toledo.

Todavía falta, eso sí, que la Contraloría tome razón del nombramiento del ex fiscal. Estrictamente, si esto no pasa antes del 11 de marzo, el nuevo ministro de Justicia, Hernán Larraín (UDI), podrá retirar las designaciones realizadas a última hora por la Nueva Mayoría.

La decisión del gobierno generó duras críticas en redes sociales.