Durante este jueves, Corea del Sur anunció que endurecerá las penas por abusos sexuales cometidos en el trabajo. La medida es parte del  impacto que ha causado la irrupción del movimiento #MeToo, luego de que un grupo de mujeres denuncia a figuras de la cultura y la política del país.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, Chung Hyun-back, ministra de Igualdad de Género y Familia, señaló que buscarán aumentar la pena máxima por violación en el ámbito laboral de cinco a diez años. Además, se ampliará el plazo de prescripción del delito de 7 a 10 años.

La decisión también se extiende a casos de abuso sexual, donde la pena máxima pasará de dos a cinco años, con un plazo de prescripción de cinco a 7 años.

La ministra anunció que el gobierno instará a que se proceso por vía penal a aquellos individuos o entidades que encubran o ignoren abiertamente este tipo de delitos, cancelando de forma automática cualquier subsidio para organismos privados considerados cómplices.

El gran impulso para el movimiento #MeToo en Corea del Sur ocurrió luego de la denuncia de una fiscal contra un superior, quien denunció en enero que él abusó de ella hace años. Desde entonces, numerosas mujeres se han sumado a denunciar los abusos y violaciones que han enfrentado y mantenido en silencio.

Una de las denuncias tocó al poeta Ko Un, considerado favorito para el próximo premio Nobel de Literatura. También fue acusado el director de cine Kim Ki-duk y el actor Cho Jae-hyun, además de la acusación contra An Hee-jung, uno de los políticos más populares del país y considerado futuro candidato presidencial. Ann renunció el pasado martes a su cargo como gobernador Chungcheong del Sur luego de que reconocer que violó en cuatro ocasiones a su asesora.