Felipe Berríos, más conocido como Bronko Yotte, ya se encuentra promocionando su último EP “Nimbo” que fue publicado en noviembre de 2017 y que viene a suceder a su celebrado disco Gala (2015). Una producción de 18 minutos donde se aborda, según sus palabras, un año de adaptación que fue un punto de inflexión para su carrera.

El músico, que ha trabajado con renombrados artistas de la escena local como Gepe, Cristobal Briceño, Fakuta y Matías Cena, afirma que en su último trabajo busca dejar una crítica más abierta y no tan resuelta como en sus producciones pasadas.

“En Nimbo llevo adelante ciertas reflexiones mías al igual que en todos los discos anteriores. La particularidad de ahora tiene que ver con un periodo de adaptación, de crisis, en un sentido no dramático, pero real. En el disco Gala, por ejemplo, si bien también hay crítica, esa crítica está más acabada, más resuelta, y en esa resolución hay armonía”, sostiene el músico.

“Son dudas que no necesariamente se resuelven pero me interesa plasmarlas, y cuestionarme en estos tiempos difíciles y a veces confusos, mi rol, el valor de mi trabajo, mi conducta como persona, como hombre. Creo que esos son los temas que más se reiteran en las letras de Nimbo”, agrega.

Si bien es el cerebro tras el proyecto, también trabaja con dos músicos que se han vuelto cada vez más importantes en la ejecución de los shows en vivo y en las grabaciones.

“Macarena Campos es mi compañera en las voces y Daniel Pérez es el DJ del proyecto. Ellos me acompañan, y junto conmigo son el centro de la operación en los shows. La conceptualización del proyecto es más solista, pero las ideas que van surgiendo en las últimas etapas de composición, tanto como en la ejecución en vivo, son cada vez más de los tres, y eso a mí me parece fantástico”, señala.

Bronko Yotte ya cuenta con seis producciones y un público cada vez más grande. Para este año tiene en carpeta la grabación de un nuevo disco y también realizar shows por distintas ciudades del país y en el extranjero.

“Mienten en todo el continente tantos diarios” (Andrómeda, Nimbo)

Si bien en su proyecto no se caracteriza por tener letras llamando a la acción social, en sus discos se aprecia una crítica política desde lo cotidiano, tocando temáticas como la falta de tiempo para la creatividad o la competitividad que existe en la sociedad.

Al igual que muchos, lamentó el triunfo de Piñera y cree que hay una luz de esperanza en el Frente Amplio, al cual le dio su voto en las últimas elecciones presidenciales, aunque todavía lo reconoce como un sector que está en formación. “Hay una búsqueda de ciertos sectores de representar una idea más clara y coherente de izquierda, que se sostenga justamente en valores y no en una necesidad de ser meramente uno de los dos representantes grandes de la opinión pública”, argumenta.

—En este EP citas a José Mujica, él es del Frente Amplio uruguayo. ¿Qué opinas del Frente Amplio chileno?
—Me parece que el Frente Amplio es una esperanza, y de ellos hablo cuando me refiero a esta intención de pensar un conjunto de valores de izquierda más allá de los partidismos y las rencillas que se dan en el Congreso. Ahora bien, creo que ellos mismos saben que están partiendo, y la mayoría de sus problemas actuales vienen de la novedad. Aún no veo una línea común de pensamiento, por ejemplo, entre todos los diputados de la bancada que están por asumir, pero espero que terminen siendo un bloque con ideas más o menos coherentes. En todo caso, por supuesto, es sano que no todos piensen idéntico, es parte de que esto sea un diálogo real, pero que sea un diálogo es lo importante.

— Ahora que salió Piñera, ¿qué crees que va a pasar? ¿Cuál es tu sensación de que el país haya elegido nuevamente a la derecha?
—Naturalmente, me causó mucha desilusión, tengo temor sobre lo que viene. Mirando cómo está el mundo, los próximos cuatro años podrían ser de un neoliberalismo mucho más despiadado que como sucedió en el primer mandato de Piñera. En su campaña tuvo muchos menos reparos en defender su posición de derecha, como por ejemplo cuando habló sobre los proyectos hidroeléctricos en el sur, de los cuales es claramente partidario. Creo que va a llevar su agenda en ese tipo de direcciones. Ahí en realidad la gente tiene una tarea importante. Como ciudadanos tenemos que ser inteligentes, conocer la mecánica de cuoteo político y la represión, y tratar de hacer prevalecer lo que conviene a las mayorías. Espero que la realidad me muestre algo mejor de lo que ha estado en mi imaginación desde que salió electo Piñera, y que se encuentre con una oposición fuerte, convencida, ordenada y clara.

“Me alegré cuando se empezó a hablar del trabajo docente”

Berríos, además de desarrollar su carrera como músico, también ejerció como profesor de lenguaje, profesión que logró hacer compatible durante varios años con su proyecto musical. No obstante, desde el año 2016 dejó sus funciones en el último colegio donde trabajó, para dedicarse a la música.

Uno de los temas principales que ha estado en la palestra en nuestro país en los últimos años ha sido la educación, sobre todo con las reformas impulsadas en el gobierno de Michelle Bachelet, cambios de los cuales Bronko dice no saber lo suficiente como para opinar en profundidad.

—¿Crees que se ha avanzado en educación durante estos cuatro años?
—Para mí principalmente solo se han instalado temas. No sé demasiado sobre cuán efectiva es la gratuidad actualmente. No lo he investigado, no me siento en posición de opinar mucho. Mi sensación es que, principalmente, lo que se ha instalado son temas desde la revolución de los pingüinos. Uno tras otro, bien de a poco. Me alegró cuando se empezó a hablar, por ejemplo, de lo que significa el trabajo docente, y de reconocer las horas de trabajo de los profesores y profesoras, que ciertamente no se reduce al aula sino que también incluye mucha pega de preparar material, de corregir, y en general de estar con la cabeza funcionando en relación con la formación de jóvenes”.

Foto: Rodolfo Lagos

El machismo en la escena musical

Uno de los temas que más ha marcado la agenda en el último tiempo es la gran cantidad de denuncias que se han hecho por violencia machista en el mundo. Esta realidad no es ajena a lo que pasa en nuestro país e incluso se han difundido muchos testimonios de mujeres que han denunciado maltratos dentro de la escena musical chilena.

Consultado por este tema, el compositor señala que “de partida, hay que dejar la tibieza de esperar que la justicia actúe y, por el contrario, confiar en los testimonios de las agredidas. Tenemos que creerles no más, y si se llegara a dar el remoto caso de que nos equivoquemos, habrá que asumir las consecuencias. Pero no creo. Todo indica, por cómo está Chile y cómo están las relaciones de pareja hoy, que las cosas son como dicen las mujeres en estas situaciones. Para mí, ese es el punto de entrada”.

Con respecto a esto, Berríos establece un compromiso de aquí en más con este tipo de casos. “En lo que a mí concierne, yo no soy una persona violenta, no combato la violencia con más violencia; pero sí puedo decir que no voy a trabajar con los que hayan sido acusados o estén presuntamente implicados en actos de violencia hacia la mujer. Eso es algo que puedo hacer, más allá de lo que pueda decir. Todos podemos tener esa reflexión: ¿Qué me corresponde a mí en mi campo de acción? ¿En qué puedo contribuir yo, realmente?”, señala.

“Sí creo que hay gente que puede redimirse, y que no nos corresponde condenar a otros a perpetuidad, aunque entiendo que ese sentimiento aparezca. Por eso importa que la ley esté bien hecha, focalizada en el tema claramente, para que no se minimicen los delitos ni se confundan con faltas de otro grado o de otra índole”, agrega.

Por último, reconoce que hay una reflexión pendiente por parte de los hombres en torno al feminismo. “Podemos hablar mucho, porque tenemos la tendencia de estar metidos al medio en todo. Yo trato de hablar de esto solo si me preguntan y ojalá que quede ahí no más. Porque ahora es distinto: tenemos que ir piola, nos toca escuchar, a riesgo de no ser el alma de la fiesta. El discurso feminista le corresponde a la mujer. Es ella la que está encargada de construirlo y nosotros como hombres tenemos que colaborar. En el fondo sabemos del desequilibrio que hay desde siempre. Nos va a costar mucho, pero hay que alcanzar una paz nueva”, reflexiona.