La mañana del domingo 11 de marzo estaba particularmente inquieta en la ciudad puerto. Los preparativos para la ceremonia del cambio de mando que se desarrollaría en el Congreso Nacional ocasionaron que la contingencia policial se desplegara a lo ancho y largo de los alrededores del poder legislativo.

Eran cerca de las 10 am cuando Tadeo Villanueva, joven dirigente secundario y militante de Movimiento Autonomista, caminaba por la Avenida Argentina, a la altura de Chacabuco, subiendo hacia Avenida Colón para tomar la locomoción a su casa.

A causa de la mala señalización del perímetro de vallas papales, el adolescente se metió a la zona a la que se prohibió el acceso peatonal. De repente, y sin darse cuenta, funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI) lo toman de la chaqueta y se lo llevan detenido. Villanueva se resiste y les explica que sólo quiere llegar a su casa, pero llega Carabineros y lo suben a la fuerza a un furgón policial.

Tortura e insultos

Una vez adentro del vehículo, lo tiran al suelo, le comienzan a pegar patadas y le ponen una suela de zapato en su cara mientras se burlan de él. Luego lo toman del pelo, lo esposan y lo ponen en una silla, le tiran el pelo, lo agarran del cuello y le pregunta su nombre, dónde estudió y quiénes son sus padres.

“Ante eso respondo mi nombre, edad, liceo y que vivía con mi mamá y que mi papá había muerto hace unos años. Ahí se empiezan a burlar y me dicen que mi mamá era una perra, una maraca, que la violarían y que mi papá murió solo para no verme más”, revela el mismo Tadeo en un texto que ha hecho circular por redes sociales.

Esos insultos a su familia lo enojan. Le pide a los efectivos que si quieren lo insulten a él, pero que no tienen derecho a tratar así a su madre.

“Ahí me agarran del pelo y me empiezan a pegar manotazos en la cara y en la nuca entre cuatro repetidas veces, yo les sigo respondiendo, y al final, uno de ellos me agarra el cuello, el pelo y el rostro, empieza a torcérmelo mientras me tira para atrás la cabeza desde mi cuello y cabello. Mientras realiza eso, y el resto me pega manotazos en la nuca, me grita que si me gustaba el dolor y que si había aprendido, después, uno de ellos se refiere a Pinochet y afirma que era su hijo y que me iba a torturar”, dice el joven en su relato.

Difundir e investigar

Luego de aquello, Tadeo Villanueva es subido a un retén movil para llevarlo a la comisaría. En ese lugar se le hizo el procedimiento formal para, tras un par de horas detenido, ser finalmente liberado.

“A modo de conclusión, que rabia que la policía llegue a actuar así y sobre todo de forma arbitraria, ruego difundir, y rogar para que este tipo de tratos no sigan ocurriendo nunca”, remata.

El hecho causó indignación. El diputado Gabriel Boric -compañero de militancia de Tadeo- anunció que respaldará la denuncia y que exigirá que se investigue lo acontecido. Del mismo modo, otras muestras de solidaridad se hicieron sentir en Twitter.