Como una medida desesperada, Miguel Hernández Ruiz (63 años) decidió este martes encadenarse a un poste que está en la esquina de Portugal con Marcoleta, después de que la municipalidad de Santiago le quitara por segunda vez el carrito en el que se instalaba todos los días para vender completos a la salida de la FAU (Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile).

“El municipio me ha quitado en dos oportunidades carros que están equipados para hot dogs. Si bien es cierto que ellos no dan esos permisos, en la segunda oportunidad se comprometieron ante la televisión a solucionar los problemas y darnos el permiso a otra persona y a mí. Y eso no pasó, porque el municipio miente en forma descarada a las personas”, reclama el hombre, sentado a pleno sol mientras peatones y ciclistas transitan a su lado.

En el lugar, Hernández además instaló pancartas con consignas como “Estoy en huelga de hambre: dictador Alessandri“, y en las que enumera sus descargos, y donde critica al municipio por haberle robado “mi anhelo de surgir, mi ilusión, mi trabajo, mi salud, el pan que mi familia lleva a su boca”.

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La administración de Felipe Alessandri (RN) ha adoptado como uno de sus principales frentes la batalla contra el comercio ambulante, y entre las medidas más llamativas está el reciente anuncio del “Plan Comercio Justo”, que contempla multas de hasta $140 mil tanto para quienes vendan como para quienes compren en la calle, iniciativa que se aplicará con fiscalizadores encubiertos y funcionarios policiales vestidos de civiles.

Miguel manifiesta su molestia ante esta política ya que, dice, “los municipios, y este en particular, tienen normas y estatutos que entorpecen el crecimiento del microcomerciante. Ellos protegen al que está establecido”. “Sin importarle que detrás de cada comerciante hay una familia, hay gastos, uno tiene que cumplir como todo ciudadano. Hay municipios más tolerantes pero el de Santiago no, no quieren ver al de abajo surgir”, dijo el hombre a El Desconcierto.

Del mismo modo, el hombre señala que “lo que pido con esta huelga, como sé que esta alcalde es un dictador total y que nunca en su vida ha pasado una necesidad, lo que pido yo es que me indemnicen los dos carros que me han robado en dinero, más daños y perjuicios en cuanto a salud, creo que es lo más justo. Hay personas que les quitan sus puestos de trabajo y quedan completamente en la calle y en el caos mío se ve todo oscuro, porque a mí edad cómo empezar de nuevo”.