El pasado miércoles 7 de marzo se firmó un acuerdo histórico para los pueblos originarios de Chile: la protección de un área superior a las 11.400 hectáreas de borde costero y mar en la comuna de Purranque, X región de Los Lagos, que tiene como objetivo principal el resguardo de los derechos de las comunidades indígenas Huilliche–Lafkenche que habitan esos espacios, así como la conservación de su biodiversidad marina, y que adquieren como derechos consuetudinarios (se validan por la tradición o uso extendido en el tiempo).

La Ley 20.249 que crea los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO) fue creada en el año 2008 y se inicia debido a la necesidad de proteger los espacios costeros que los pueblos indígenas han utilizado desde hace cientos de años y que hoy en día se ven continuamente amenazados. En 2018 dicha ley cumple 10 años de existencia y es de vital importancia para las comunidades ya que es básicamente el único instrumento que protege sus espacios costeros y sus prácticas ancestrales.

Así, luego de más de siete años de tramitación, las comunidades Lafken Mapu, Manquemapu y Mahuidantu, localizadas en la costa de la región de Los Lagos, han alcanzado el control de sus ECMPO gracias al trabajo colectivo y apoyados por la ONG de conservación marina Costa Humboldt.

La firma que celebra el convenio de uso de estos tres espacios tuvo como protagonistas a los representantes de las comunidades señaladas y además del ex subsecretario de Subpesca, la ex directora regional de Conadi, el capitán de puerto de Maullín, el Alcalde y concejales de la comuna de Purranque y representantes de la ONG Costa Humboldt.

La ONG Costa Humboldt lleva cinco años dedicada a la conservación y protección de las costas del sur de Chile, acompañando y apoyando a las comunidades indígenas en sus procesos de obtención de ECMPOs, donde destaca la elaboración de los Planes de Administración, instrumento que guía la aplicación de la Ley en el territorio. De esta manera, Costa Humboldt ha contribuido a poner en valor el conocimiento tradicional ecológico de los pueblos originarios.

Este largo proceso, concluye con la creación de tres importantes áreas orientadas a la protección de la biodiversidad marina y cultural de Chile. Esto representa un hito histórico a nivel nacional, particularmente por las implicancias que conlleva que comunidades indígenas sean formalmente las responsables de la administración de una porción significativa de áreas marinas y costeras en la región, sin excluir a otros usuarios no titulares de estos espacios, como sindicatos de pescadores y personas naturales, entre otros.

Con este hito, las comunidades indígenas cuentan ahora con una herramienta concreta para implementar acciones de manejo en sus zonas costeras y marinas, entre las que destacan la recuperación de sus recursos pesqueros mediante la designación de áreas para la conservación, el repoblamiento de especies endémicas, zonas de evaluación y monitoreo para la investigación, además de asegurar el resguardo de sus prácticas tradicionales junto con potenciar las áreas para el turismo sustentable.

Finalmente, es importante señalar que, considerando los diversos problemas a los que se enfrenta el sector pesquero y la biodiversidad marina en Chile, y rescatando el espíritu inclusivo de la mencionada Ley 20.249, el rol que están tomando las comunidades indígenas en las costas de Chile puede y debe ser apoyado por otros grupos de usuarios importantes, como el sector pesquero artesanal y las municipalidades locales.