Polémica ha provocado un artículo que propone un decálogo de ideas para una escuela feminista, publicado por la revista española TE, de la Federación de Enseñanza de la Comisión Sindical de Comisiones Obreras (CC.OO).

Las educadoras Yera Moreno y Melani Penna son las autoras del texto que busca liberar a la escuela del sexismo, el racismo y el clasismo bajo nuevas lógicas feministas. Al concebirla como un espacio para la transformación y la revolución social, las investigadoras posicionan 19 puntos para imaginar una escuela feminista.

Una de ellas apunta a formar al profesorado de los centros en feminismo, con un programa básico que contemple la historia del feminismo, la importancia del lenguaje inclusivo y el desaprendizaje de la competitividad, entre otros aspectos. También se considera la necesidad de incluir igual cantidad de bibliografía escrita por mujeres y hombres en el currículum de Lengua y Literatura y Filosofía.

Otra de las propuestas apuesta a “femenizar la historia del arte y la cultura”, contemplando a artistas, cineastas, historiadoras del arte y fotógrafas. “Aquí algunos nombres, para empezar: Dora Maar, Artemisia Gentileschi, Sofonisba Anguissola, Mary Cassatt, Claude Cahun, Esther Ferrer, Adriane Pipper, Zoe Leonard, Camille Claudel, Ana Mendieta, Tamara de Lempicka”, sentencian en el decálogo.

La misma tarea se extiende al currículum de ciencias, promoviendo que se hable de las mujeres y de sus aportes a la física, la matemática, la medicina y la astronomía. A la vez, se propone eliminar la lectura de libros escritos “por autores machistas y misóginos entre las posibles lecturas obligatorias para el alumnado. Ejemplos de libros y/o autores machistas a eliminar de los temarios: Pablo Neruda (Veinte poemas de amor y una canción desesperada), Arturo Pérez Reverte y Javier Marías (cualquiera de sus libros)”, consignan.

Además de repudiar la obra de Neruda -quien es acusado por las feministas de violación, tras narrar un episodio de abuso en su autobiografía “Confieso que he vivido”- también se recomienda hablar de la faceta “misógina de ciertos autores legitimados como hegemónicos”, como Rosseau, Kant, Nietzsche y otros.

“No separar los baños entre hombres y mujeres. Los baños pueden ser espacios comunes si se nos enseña a que lo sean. Pensemos los espacios de otras formas, no estigmatizándolos y convirtiéndolos en lugares posibles de conflicto”, es otra de las propuestas.

Las feministas recomiendan tener asignaturas específicas de educación sexual y equidad de género en todos los cursos, además de prohibir el fútbol en el patio durante los recreos, una de las propuestas que más críticas ha recibido en redes sociales: “Hagamos del patio un espacio amigable, donde todo el mundo pueda ocupar, transitar y habitar ese espacio común. Dejemos fuera esos juegos competitivos que monopolizan los espacios y excluyen a quienes no participan en ellos. ¿Por qué pistas de fútbol y no pistas de baile?”, cuestionan.

El decálogo también señala eliminar los códigos de vestimenta para enseñar a respetar a las personas independiente de cómo vayan vestidas. Del mismo modo, se propone eliminar la asignatura de religión católica, porque una escuela feminista debe ser necesariamente laica.

Otra idea señala que se deben cambiar los nombres de los centros educativos, eliminando aquellos que hagan referencia a militares, políticos o juristas.

“Este es un decálogo abierto, envíanos tus propuestas y las añadiremos. Imaginemos juntas la escuela feminista que queremos”, cierran las autoras.