El presidente estadounidense, Donald Trump, no renuncia a llevar a cabo su promesa de campaña de levantar un muro en la frontera con México. Fiel a su objetivo, este martes visitó California, en su primera visita desde que ganó las elecciones, donde revisó las ocho propuestas de prototipos del muro que fueron levantados en un área entre Otay Mesa (California, EE.UU.) y Tijuana (México) por seis empresas de construcción -con sede en Alabama, Arizona, Misisipí y Maryland-.

Los diseños de muro elegidos tienen al menos 18 pies de altura para que sean inalcanzables para cualquier persona que pretenda escalarlos por su cuenta -incluso con elementos antideslizantes-.

Además, del lado norteamericano, la estética del muro debe ser agradable en cuanto al color, la textura y adecuarse en general al entorno. En cuanto a resistencia, debe estar preparado para que nadie pueda hacerle un agujero superior a un pie de diámetro durante una hora de trabajo con herramientas, ni tampoco sortearlo con un túnel por debajo a menos de seis pies de profundidad.

Más allá de los requisitos básicos, cada firma ha incorporado elementos de diseño únicos que van desde pendientes para dificultar la escalada hasta una cobertura de púas en la parte superior.

Tras la inspección de los prototipos, el mandatario acudió a la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de Miramar, situada a unos 20 kilómetros al norte de San Diego, donde dio un discurso de corte patriótico ante varios centenares de militares. Mientras, varios manifestantes protestaron en contra de sus políticas migratorias, blindados por la seguridad.

“Lo que mejor hago es construir”

Trump aseguró que hay “dos o tres” de estos modelos preliminares que “realmente funcionan” y que no pudieron ser trepados por escaladores. “Lo que mejor hago es construir”, agregó Trump, quien prometió que levantará “un gran muro” y que será “muy efectivo”. “No tenemos elección”, indicó Trump, y añadió que se necesita el muro para detener la entrada de drogas y pandilleros.

También sostuvo que se deben cerrar las “brechas” en la frontera que aprovechan los carteles de las droga, los contrabandistas y los traficantes de personas.

Finalmente, el presidente arremetió de nuevo contra las políticas “santuario”, territorios que decidieron no colaborar con las fuerzas federales migratorias, y aseguró que con su actitud violan la constitución, “amenazan la seguridad” y están dando refugio a criminales. Precisamente, California se declaró estado “santuario” el pasado 1 de enero, por lo que fue objeto de una denuncia presentada por el gobierno de EE.UU. la semana pasada, un paso más en la escalada de tensión entre las autoridades del “estado dorado” y Donald Trump.

A pesar de no tener los fondos públicos necesarios y de que México haya repetido varias veces que no piensa pagarlo, el presupuesto del Congreso sí destinó una partida de 20 millones de dólares para prototipos.