La revista National Geographic decidió hacer autocrítica a través de su próximo número, el del mes de abril, en el que presentará un monográfico sobre cuestiones raciales, coincidiendo con el 50 aniversario del asesinato de Martin Luther King.

La publicación abrirá con una foto de portada de dos hermanas gemelas birraciales, una de rasgos más blancos y otra de rasgos más negros, y con el titular “Black and White”. La palabra “Black” aparece sobre la niña más blanca y la palabra “White”, sobre la niña más negra.

El editorial, firmado por la directora de la revista, Susan Goldberg, se titula “Durante décadas, nuestra cobertura fue racista” y aborda la mirada blanca etnocéntrica y cargada de tópicos que tuvo en el pasado, con numerosos ejemplos de reportajes en los que aparecen personas de distintas etnias, de piel oscura, a los que tacha de salvajes, toscos o incluso poco inteligentes.

La periodista dice que su publicación “hasta los años setenta básicamente ignoró a la gente de color que vivía en Estados Unidos, rara vez identificándolos como otra cosa que no fueran trabajadores o empleados domésticos”. Y afirma que los indígenas de distintos lugares del mundo eran retratados como “exóticos” o como “cazadores felices y nobles salvajes”.

National Geographic contrató los servicios de John Edwin Mason, un académico de la Universidad de Virginia especializado en historia de la fotografía e historia de África, para revisar ejemplares antiguos de la revista y evaluar su enfoque desde el punto de vista racial y étnico.

Entre los ejemplos citados por Mason hay un reportaje que en 1916 definía a aborígenes australianos como los que tenían “el rango de inteligencia más bajo de todos los seres humanos”, y otro de 1962 sobre Sudáfrica en el que no se entrevistó a ningún sudafricano negro ni se mencionó que dos años antes 69 negros habían sido asesinados por la policía en Sharpeville.

Según Mason, National Geographic “reforzó” desde “su tremenda autoridad” mensajes tópicos y discriminadores en unos Estados Unidos en los que, dice, “los americanos se formaban su idea del mundo con las películas de Tarzán”.

Tras repasar la investigación del académico, Susan Goldberg, quien se presenta como “la décima persona que ocupa la dirección de National Geographic desde que se fundó en 1888. También soy la primera mujer y la primera persona judía, es decir, pertenezco a dos colectivos que también fueron objeto de discriminación”, lamenta: “Algunas de las cosas que se encuentran en nuestros archivos te dejan sin palabras”.