La arquitecta brasileña Monica Tereza Benício es la persona que durante 12 años acompañó como pareja sentimental a Marielle Franco, la concejala de Río de Janeiro del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) asesinada a balazos la semana pasada por un grupo armado.

En una entrevista publicada en globo.com este domingo dijo que su compañera estaba feliz y despreocupada y que no hablaba de amenazas, ni se sentía en riesgo. Reveló que las dos planeaban casarse en septiembre del año que viene y que ya habían comenzado, poco a poco, los preparativos. La arquitecta aseguró que está en proceso de aceptar lo que sucedió: “Todavía no puedo creer que ella no va a volver a casa. Todavía no puedo entender por qué lo hicieron con ella”, lamentó profundamente afectada.

Monica, que supo de la muerte de su pareja a través de una amiga, reveló como conoció a la concejala: “Fue por casualidad, en un viaje de Carnaval con amigos en común. En el momento en que la vi tuve una empatía muy grande”. Sin embargo, contó también que habían recibido agresiones por caminar tomadas de las manos: “El comienzo de la relación fue muy velado y difícil”, reconoció.

La viuda explicó que Marielle “era muy fuerte” y confesó que como pareja se complementaban porque ella “necesitaba esa fuerza” y ​​Marielle de su “racionalidad”, porque “era muy impulsiva con algunas cosas pero en casa era completamente opuesta. “Era una mujer súper frágil, que lloraba por los conflictos del día a día, lloraba porque la gente había perdido la casa”, dijo.

En los perfiles de las redes sociales de Marielle quedaron los recuerdos viajes, espectáculos y eventos de ambas mujeres. Marielle había manifestado que consideraba a Monica su “compañera de vida y amor, la primera mujer que besé”.

Marielle también dejó una hija de 19 años, Luyara Santos. La joven habló durante las protestas en contra del asesinato de su madre y demostró gratitud por el reconocimiento del trabajo de su progenitora. “Saber que su legado está hecho y que hay personas con ella luchando por la justicia deja mi corazón más tranquilo, ella era nuestro mejor cara, era nuestra fortaleza”, afirmó.

En su último pronunciamiento público antes del crimen que acabó con su vida, Marielle citó a la escritora caribeña Audre Lorde, negra, feminista y lesbiana como ella: “Yo no soy libre mientras otra mujer sea prisionera. Aunque sus corrientes sean diferentes a las mías. Por eso vamos juntos luchando contra toda forma de opresión “, dijo la concejala.