El ex dictador José Efraín Ríos Montt, uno de los militares más sanguinarios de América Latina y quien dirigió Guatemala entre marzo de 1982 y agosto de 1983, murió este domingo en la Ciudad de Guatemala, a los 91 años, tras un paro cardíaco.

En julio de 2015 fue declarado “mentalmente incapaz” para enfrentar un nuevo juicio en su contra, al que quedó sujeto tras la anulación del proceso en el que fue condenado a 80 años de prisión por genocidio y otros crímenes de lesa humanidad, en mayo de 2013. Finalmente, Ríos Montt murió sin conocer la cárcel.

Sólo alcanzó a pasar dos noches en el calabozo de un cuartel militar, tras su condena en 2013. Desde allí maniobró para que el Constitucional, en un dictamen sin ninguna legitimidad por razones de competencia, anulara la condena y ordenara repetir el juicio.

Durante su gobierno, 15 personas fueron fusiladas tras ser condenadas por jueces sin rostro en juicios sumarísimos. Los últimos cinco —tres civiles y dos militares de baja graduación— fueron pasados por las armas en la víspera de la visita del Juan Pablo II, la primera vez en la historia que un Papa visitaba Guatemala, lo que motivó un escándalo a nivel mundial.

Ríos y sus abogados explicaron a los poderes fácticos que el delito de genocidio del cual se lo acusaba abría las puertas para que algunos empresarios, particularmente de la patronal agraria que financiaron los operativos del Ejército y pusieron a disposición de los militares sus aeronaves para apoyar las operaciones de represión, pudieran ser igualmente procesados.

De acuerdo con los informes de Naciones Unidas, fue durante el mandato de Ríos Montt cuando se cometieron la mayoría de masacres de población civil desarmada. Unos 10.000 guatemaltecos, en su mayoría indios, fueron ejecutados extrajudicialmente y  448 aldeas que se borraron del mapa en los 17 meses de su gestión.

Su mayor logro político fue llevar a su partido a la Presidencia en el periodo comprendido entre el 14 de enero de 2000 y la misma fecha de 2004 y gobernar a su antojo desde la Presidencia del Legislativo.