Durante este lunes, el presidente Sebastián Piñera presentará en La Moneda la “Comisión por la Infancia” con la cual espera abrir un diálogo prelegislativo para abordar la crisis del Servicio Nacional de Menores.

La instancia presidida por los ministros Hernán Larraín (Justicia) y Alfredo Moreno de Desarrollo Social, también contempla la presencia de algunos parlamentarios de oposición. Todo, bajo la idea del Mandatario de comprender la infancia como una de las áreas en la que espera promover “grandes acuerdos nacionales”.

Sin embargo, la comisión despierta suspicacia entre sus detractores políticos. De hecho, la presidenta de la Cámara, Maya Fernández (PS) confirmó que prefiere restarse de la instancia.

“La manera en que pretende materializar estos acuerdos es mediante la creación de comisiones en las que sus participantes hemos sido designados de manera discrecional para hacer un trabajo pre legislativo”, argumentó la parlamentaria.

Fernández recalcó que le llama la atención “la ausencia de los presidentes de las comisiones de Familia y Constitución (Pamela Jiles y Hugo Gutiérrez), donde están ingresados proyectos que abordan la problemática de la niñez, como también el que no hayan sido convocadas todas las bancadas del Parlamento. Esto nos retrotrae a prácticas que ya no están acordes a las exigencias de transparencia que exige el debate político hoy en nuestra democracia”.

En tanto, el Frente Amplio confirmó su asistencia a la Comisión, con la presencia de los diputados Gabriel Boric (Movimiento Autonomista) y Natalia Castillo (Revolución Democrática). Sin embargo, también cuestionaron el mecanismo de la convocatoria como una forma de tensionar internamente al bloque.

Así lo explicó el diputado Giorgio Jackson, quien señaló que “no es bueno que se tensione invitando sólo a algunos a dedo y no al resto. Yo me imagino que (Boric y Castillo) harán presente esa inquietud al Gobierno para que (las reuniones) ojalá sean lo más abiertas posibles a la sociedad civil, pero también a los distintos sectores y sensibilidades políticas, entendiendo siempre que luego el debate se va a radicar en el Congreso.