Desde este miércoles comenzará a disputarse la Copa América femenina, que tiene a Chile como país anfitrión del torneo, y el canal a cargo de la transmisión es Chilevisión, que dará una cobertura especial que llamativamente contará con más rostros femeninos que masculinos.

Entre quienes se encargarán de cubrir el evento están las periodistas Magdalena Grant y Javiera Naranjo, la arquera Romina Parraguirre, Fernando Agustín Tapia y el relator Marcelo González. “Es súper positivo que por fin se predique y practique: no solo que se transmita un torneo de mujeres, que además la mayoría del equipo en pantalla sea femenino”, dijo Grant en conversación con La Segunda.

Si bien la comunicadora lo ve como un avance, reconoce que el periodismo deportivo es aún un espacio muy masculinizado donde “sigue habiendo mucho prejuicio, y la exigencia es aún mayor para nosotras. Si yo cometo un error y digo: ‘Alexis jugó de delantero’, ¿qué dice la gente? ‘Ah, esta mina no sabe nada de fútbol, qué está haciendo ahí, sáquenla’. Pero, ¿y si le pasa a un hombre? ‘Ay, pobre, un error lo comete cualquiera’. Los hombres tienen más permiso para equivocarse en este rubro”.

En la misma línea, Grant señaló que cree que en el área “vamos mejorando, pero las diferencias se siguen viendo, desde los sueldos haciendo la misma pega, hasta las oportunidades teniendo las mismas capacidades. Se ha ido mejorando, lento pero seguro. Y esta Copa América va a ser un paso grande”

Y ante la pregunta de si cree que pueda suceder que se incluya más mujeres sólo por incluirlas, la periodista aclaró: “Yo creo en la meritocracia, no en el feminismo. Siempre he visto a hombres y mujeres en el fútbol como un complemento, porque muchas veces vemos otras cosas, la parte más emocional, más blanda, que a veces los hombres pasan por alto porque son más mecanizados. Y lo que ha pasado en los últimos tiempos demostró que la mujer no es sólo el adornito“.

Además, agregó que “no me gusta la palabra feminismo porque se trata de buscar la igualdad: las mismas oportunidades para todos. Cada uno con sus pensamientos, pero algunas de repente se van en la volá. Y lo ideal es que esto no pase por género, sino que por méritos”.