El presidente, Sebastián Piñera, entregó el pasado 21 de marzo su primera declaración de patrimonio en la que informó de poseer US$1.010 millones entre sociedades anónimas, acciones en clubes recreativos, vehículos y depósitos, entre varias otras inversiones. Esta cifra supera con creces la informada ante el Servel en mayo de 2017, cuando inscribió su candidatura presidencial, y que llegó a los US$800 millones.

En el documento de 214 páginas, detalla un total de 270 propiedades, oficinas en Las Condes, otros tantos sitios en Lo Barnechea y terrenos en Pudahuel, además de decenas de estacionamientos y bodegas.

Entre sus activos también aparecen propiedades en el Lago Caburgua, otras decenas en Bahía Coique, y varias parcelas en el Cerro el Boldo de Zapallar figuran en la lista, además de los mandatos de los fideicomisos que cerró a fines de febrero.

Del total, un 22,5% corresponde a activos que la Ley 20.880 obliga a ser administrados mediante mandatos especiales, y el 77,5% restante se ha incorporado en forma voluntaria a los diferentes mandatos.