Como el fin de los “lujos” en el Estado. Así lo anunciaron hoy los ministros Felipe Larraín (Hacienda) y de Alfredo Moreno (Desarrollo Social).

Los secretarios de Estado anunciaron un plan de reducción del gasto fiscal en el sector público, el que, según anunciaron los ministros, permitiría al Estado ahorrar 122 millones de dólares anuales, alrededor de 73 mil millones de pesos. Esto, en cuatro años, serían casi 500 millones de dólares.

Larraín explicó que se ahorrará en publicidad y difusión del aparato público, medidas que, según el ministro, no afectan de ninguna manera a los ciudadanos. Además, ya no se mantendrá registro físico de algunos documentos y que el resguardo será solo en digital.

También se reducirán los costos de protocolos, ceremonias y celebraciones en el aparato público hasta un 30%.

Otro de los puntos mencionados fue el de menores contrataciones de honorarios, lo que hasta ahora se ha visto reflejado en una serie de despidos en distintos ministerios. Ni Larraín ni Moreno se explayaron en las limitaciones en contrataciones, aunque sí dejaron que permitirá un ahorro de 33 millones de dólares.

El recorte también se aplicará a la adquisición de vehículos, la reducción de horas extraordinarias, el control de viáticos y viajes de funcionarios, así como la limitación de acompañantes de ministros y presidente en comitivas oficiales.

“Nosotros nos hemos encontrado con un déficit fiscal que aumentó. Fue un error del gobierno anterior (…) se dobló la deuda pública en 2 años (…) No se puede continuar a ese ritmo”, afirmó Larraín.

“Esta no es una austeridad que va a afectar a la gente. Al revés, es algo que vamos a ver nosotros en el sector público”, agregó.